CAPÍTULO
NO. 6
EL IMPORTANTE
INFORME DEL DR. PHIL C. WEIGAND
SOBRE
COYULA
Este sencillo ensayo es un borrador inicial,
he tratado según mis limitaciones y pobreza de hacerlo público porque al
realizarse los planes de abandono del
vertedero Coyula-Matatlán y supuestamente
existir recursos por parte de la empresa CAABSA que es experta en
fraudes, sin embargo en ningún momento se contempla la cuestión
arqueológica pues la grave afectación es
tanto ambiental como arqueológica y curiosamente no existe interés de las
instituciones , Universidades y centros
culturales en Guadalajara de exigir en
la medida de lo posible una reconstrucción arqueológica.
Dios por medio de Cristo Jesús Señor de la Historia como plenitud cronológica y espacial según las proyecciones universales de la Cruz
como ya lo expresamos en el capítulo anterior
al tratar brevemente sobre el Gólgota nos encamina ya como Buen Pastor a
celebrar distintos y muy importantes Jubileos
como son los 500 años de la llegada de los conquistadores españoles a Tonalá y los 500 años de los
inicios de la antigua evangelización que nos invitan en sí mismos a una
recapitulación histórica, a una reconstrucción histórica, siendo un jubileo que
nos motiva a la liberación de todo aquello explota, destruye, esclaviza,
denigra al hombre, es un tiempo de alegría y de reconciliación, de reconocer
culpas y de pedir perdón, me toca a mí pedir perdón.
En
esta invitación a la reconstrucción me di a la tarea de buscar y revisar toda
información y archivos personales que
tengo sobre la zona arqueológica de
Coyula.Matatlán desde junio de 1989, particularmente después de ver el
reportaje del Dr. Phil C. Weigand publicado en el periódico Ocho Columnas el 10
de julio de 1992, dos días después Ocho Columnas publicó parte de las piezas
rescatadas por su servidor, pero en 3 o 4 años nunca tuve contacto con el Dr. Weigand,
no fue sino hasta 1996 cuando el Dr. Weigand se presentaba en una conferencia
en el ex convento del Carmen, aprovechando la ocasión al final de la
conferencia le expuse la información y piezas que tenían muchos compañeros
pepenadores, tuve algunas otras dos reuniones informales con él y el 27 de
junio de 1996 tuvo la amabilidad de
enviarme por correo su Segundo Informe
sobre Coyula pero está en inglés, en la misma nota me indica que en
tres semanas me envía el informe en español que fue traducido por Eduardo
Williams, a los pocos días me llegó el informe en español, mucho agradezco esa
atención.
Podemos observar en la atenta nota que
amablemente me envía el Dr. Weigand que no me menciona por mi nombre sino como “Colega”, pero sobre todo expresa: “Le
mando a Usted esa copia como muestra de la buena fe con su proyecto”, podemos
notar que dice “su proyecto”, no dice “nuestro proyecto”, él toma distancia,
siendo que a nosotros nos hubiera gustado participar en un proyecto conjunto
pues hablábamos del mismo tema de la zona arqueológica, “su proyecto” nos indica que nosotros tenemos que tomar
nuestro propio camino, hacer lo que nosotros podamos: Y nosotros, como humildes pepenadores: ¿Qué tanto podríamos
hacer?, lamentablemente nunca volví a
tener comunicación con el Dr. Weigand.
En esos archivos que ahora he buscado después de 28 años aparece el informe en inglés del Dr.
Weigand pero lamentablemente perdí el
documento en español, por tal razón lo trascribí en inglés para luego por el Traductor
Google traducirlo al español, al
traducirlo me hizo recordar muchas cosas
y encontré además otros archivo, notas y dibujos que su servidor había realizado sobre la zona
arqueológica de 1992 a 1995 como un dibujo
realizado por su servidor de las
estructuras existentes que más o menos recordaba, así como un bosquejo que
realice de las piezas rescatadas por Pedro (Pedrín el hermano del Güero); pero
al volver a leer en español el texto del Dr. Weigand vemos que su primer informe despareció del
INAH Jalisco, él se enfrentó a esta intención sistemática del INAH Jalisco por
borrar toda prueba, evidencia o testimonio de la destrucción arqueológica de
Coyula-Matatlán y considerando además que él es
un extranjero interesado por nuestro pueblo y cultura al que dedicó gran parte de su vida y ha
realizado muchos libros y proyectos, me parece injusto no reconocer su
extraordinaria obra, por tal razón y atendiendo a las palabras que dicen:
“honor a quien honor merece” no quiero por ninguna razón ensombrecer su vida u
obra: pido perdón y disculpas por las palabras escritas en el primer
capítulo sobre el Dr. Weigand, reconozco su labor y particularmente las
atenciones para su servidor independientemente de que haya tomado su distancia,
siendo este un jubileo modifico y corrijo las palabras iniciales de este borrador y
pidió a Dios por Cristo Jesús por su
eterno descanso.
DIBUJOS Y
PLANOS SOBRE
LA
ARQUITECTURA DE COYULA-MATATLÁN
En este capítulo me permito anexar tres
dibujos o planos: El de él arqueólogo Javier Galván que seguramente debió de
realizar un informe, el plano y la descripción del Dr. Phil Weigand y el dibujo
o plano de su servidor realizado entre
1993-1995 y que fue luego publicado por el periódico Siglo XXI el 03 de junio de 1998, los tres
planos o dibujos describen desde distintas visiones el conjunto arquitectónico de Coyula-Matatlán
, aunque como refiere el Dr. Weigand en su informe sobre Coyula con fotografías
aéreas que deben de existir antes de que se hiciera el vertedero se podrán corregir esos dibujos o planos y tener una idea más
exacta de lo que era la zona arqueológica en du dimensión arquitectónica.
Me permito anexar el informe del Dr. Weigand
sobre la Zona Arqueológica de Coyula antes de que el INAH Jalisco busque
extraviarlo y desaparecerlo, por cierto en el INAH Jalisco debe de haber un
archivo o expediente sobre Coyula que pudiera consultarse públicamente, aquí el
informe del Dr. Weigand, muchas gracias.
WEIGAND
COYUL (T)A: SEGUNDO INFORME
Por: Phil C. Weigand, PhD
Centro de Estudios Antropológicos
Colegio de Michoacán
1996
Antecedentes:
Desde el informe original que contiene
nuestras observaciones altamente preliminares sobre el sitio de Coyul (t) a (en
adelante: Coyula), ha habido muchas investigaciones sobre este sitio y la
destrucción que tuvo lugar allí con la construcción del Basurero de Matatlán en
1990. El informe original fue presentado al Centro Regional de Jalisco del
Instituto Nacional de Antropología e Historia (CRJ---INAH) en 1987 y se
extravió en algún momento antes de 1990. Ambos Arqlgo. Javier Galván
(CRJ----INAH) y Mstro. Otto Schondube (CRJ---INAH) recuerda haber visto el
informe antes de 1990. Una referencia al informe, titulado: “Coyulta”, se
encuentra en:
Bibliografía
Arqueológica del Occidente de México.
(publicado en 1990 por
la Universidad de
Guadalajara, y,
editado por Sara Ladrón de Guevara
Y otto Shondube,
entrada 1169, p.124).
Además del texto
y el mapa del informe mencionado, el Arqlgo. Javier Galván realizó
aproximadamente al mismo tiempo una serie de observaciones independientes,
incluyendo otro croquis. Desconozco si su informe se presentó como un informe o
si existe únicamente como parte de este archivo de observaciones de campo. Cabe
señalar que el Arqlgo. Javier Galván me mostró su mapa del complejo de Coyula y
que ya habíamos discutido las diferencias entre ambos diagramas antes de 1990.
Cabe destacar también que el complejo de Coyula es visible en las fotografías
aéreas tomadas antes de la destrucción del sitio, por ejemplo, las publicadas
por CENTENAL en relación con sus sobrevuelos de la zona de Guadalajara entre
1970 y 1972. Ni el Arqlgo. Galván ni yo corregimos nuestros respectivos
diagramas de acuerdo con el registro aerofotográfico, ni modificamos nuestros
diagramas para eliminar las diferencias entre los dos croquis. Esta versión de
nuestro informe sobre Coyula está reconstruida a partir de notas de campo
tomadas en 1987. El croquis adjunto a este texto es la versión publicada en
Ocho Columnas (“En Coyula, Tonalá: Historia Prehispánica Bajo Toneladas de
Basura”, por Adrián Huerta Mora, publicado el 10 de julio de 1992, p. 4-b).
Cabe señalar,
además, que este texto sobre Coyula contiene algunas observaciones comparativas
y mapas arquitectónicos que el informe original no contenía. Por otro lado, el
informe original contenía dos ilustraciones que este informe no incluye:
1.- un dibujo
aproximado del perfil observado en el área de la plataforma A-B (B), y
2.- un dibujo de
un tiesto policromado hallado en el área del elemento E.
Desafortunadamente,
estos dibujos ya no se encuentran en mis notas de campo.
-------------------El
Descubrimiento del Complejo de Coyula:
En 1987, el Ing.
Francisco Ron Siodia, camino a un proyecto de construcción al otro lado de la
Barranca, cerca del pueblo de Matatlán, observó las extensas ruinas en la
meseta, justo al sur, y caminó alrededor del sitio durante aproximadamente una
hora ese mismo día. El Ing. Ron tenía tres años de experiencia de campo en
prospecciones arqueológicas en la región de Teuchitlán-Etzatlán, Jalisco, a
mediados de la década de 1970. Sus observaciones, junto con las ya mencionadas
del Arq. Galván, constituyen una fuente independiente que confirma la
naturaleza del complejo arqueológico de Coyula. Nos informó de sus
observaciones poco después de realizarlas, animándonos a visitar lo que
entonces describió como un complejo arquitectónico extenso y bien ordenado.
Nuestra siguiente visita a Tonalá fue exclusivamente para orientación.
Recorrimos toda la meseta, observando la existencia de varias grandes
plataformas similares a "Ixtepete", una alta pirámide en el extremo
sur del complejo, una plataforma cruciforme y otras características.
Nuestra segunda
visita al sitio tuvo lugar poco después. Esta vez, equipados con cámaras, una
brújula y materiales de dibujo, elaboramos un croquis del complejo (figura n.°
1).
Es importante
destacar este sentido más aproximado. Sin embargo, la escala del dibujo es
fácilmente obtenible hoy en día mediante fotografías aéreas de la década de
1970.
En ese momento,
observamos varios perfiles expuestos por el saqueo en el sitio. El más
informativo de estos perfiles es el B, ubicado en la esquina de la intersección
de las plataformas A y B, excavado en la base de la pirámide E. Intentamos
conversar con varias personas en el sitio, pero, al acercarnos, abandonaron el
área rápidamente.
Nuestra tercera
visita fue la última antes de que el sitio fuera prácticamente destruido por la
construcción del Basurero de Matatlán en 1990. En ese momento, verificamos el
diagrama, añadimos algunos detalles adicionales y examinamos la superficie con
mayor profundidad en busca de restos culturales, como cerámica y fragmentos de
obsidiana. Hicimos dos visitas más al sitio después del inicio del proyecto del
Basurero, siendo expulsados del sitio con cierta descortesía en ambas
ocasiones por los recolectores. En una de esas ocasiones, sin embargo, pudimos
tomar fotografías de la destrucción en curso. Después de nuestra primera visita
al Basurero, presentamos una queja ante el CRJ-INAH, indicando al CRJ que
nuestra denuncia había sido presentada en 1987. También se habían registrado
otras quejas, aunque no sé por quién ni cuándo”.
Adrián Huerta Mora nos contactó en 1992, tras
conocer nuestro informe al CJR, para solicitarnos una entrevista. Concedimos la
entrevista sin faltarle el respeto a nuestros colegas, quienes claramente
carecen de apoyo y financiación suficientes para cumplir con su misión legal en
este gran estado. Actuamos desde nuestra frustración ante la situación, basada
en haber presenciado la destrucción, mediante un acto del vandalismo oficial más
desconsiderado que jamás hayamos visto, y nuestra preocupación por el
patrimonio arqueológico y cultural de Jalisco. Nos quedó claro que Tonalá en
particular, y Guadalajara y Jalisco en general, habían perdido un complejo
arqueológico hermoso y relativamente bien conservado, una zona que, además de
su valor intrínseco como parte de nuestro patrimonio, tenía un gran potencial
como atractivo turístico.
------------Descripción
del Complejo de Coyula:
El complejo
originalmente abarcaba aproximadamente 50-55 hectáreas y se ubicaba en una
meseta que se adentraba en la Barranca del Río Grande de Santiago, a tan solo
un kilómetro del actual pueblo de Coyula, en el Municipio de Tonalá. Limitaba
al sur con el Arroyo de Coyula. Este borde, marcado con una J en la Figura n.°
1, es bastante abrupto, lo que permite una excelente visibilidad tanto a través
como hacia el interior de la Barranca. Si bien el sitio no estaba formalmente
fortificado, ciertamente se encontraba en una ubicación defendible. Exactamente
al otro lado de la Barranca, en las afueras occidentales del actual pueblo de
Matatlán, se encuentra un sitio similar, un peñol claramente fortificado. Estos
dos sitios, en conjunto, tenían una posición estratégica para el control de los
accesos a la Barranca en este sector, así como del tráfico que la atravesaba.
1).- La Rampa: En el borde norte de la meseta,
existía una rampa rocosa irregular, identificada en la Figura n.° 1 como
elemento I. Si bien esta rampa obviamente había sido modificada (o degradada
por el uso) para servir como camino para tractores y camiones, su terraza,
especialmente visible en su extremo oriental, sugería firmemente que el
elemento era originalmente prehispánico. Rampas como esta existen en Zacatecas
y otras partes de Jalisco, por ejemplo, en El Relíz, Municipio de San Juanito.
La nivelación de la roca en los bordes de la rampa, particularmente en el borde
oriental, estaba bien preparada. Había varias capas de esta nivelación, lo que
disminuye la probabilidad de que se trate de una estructura completamente
moderna y aumenta la probabilidad de que haya sido diseñada originalmente como
una escalera prehispánica.
2).- La Plataforma Cruciforme:
La rampa conducía directamente al Elemento C, la
plataforma cruciforme ubicada no solo en la parte superior y al sur de la
rampa, sino también al borde de una hendidura en la cara de la meseta. El
Elemento C era una estructura relativamente bien conservada, de aproximadamente
35 a 40 metros en cada eje. Sobre cada brazo del cruciforme se ubicaban
pequeñas plataformas rectangulares, varias de las cuales habían sido saqueadas.
Se había excavado un pequeño hoyo de saqueo en el centro de la plataforma,
exactamente en la zona donde se cruzaban los ejes. Sin embargo, ninguno de
estos pozos fue lo suficientemente grande como para dañar la integridad de la
estructura.
La sección más alta conservada del Elemento C medía
alrededor de 1.8 metros. Esta fue la única plataforma cruciforme descubierta
hasta la fecha en Jalisco, aunque existen otras en el noroeste de México, por
ejemplo, en Casas Grandes, Chihuahua. Los tiestos hallados cerca de esta
estructura pertenecen al Epiclásico y/o al Posclásico temprano, según la
tipología del Valle de Atemajac elaborada por el Arq. Galván (comunicación
personal). Se observaron varias navajas prismáticas de obsidiana negra opaca,
muy finas, en la superficie del área de la plataforma cruciforme. Estas
navajas, obviamente, provenían de la extensa fuente La Joya (Municipio de Magdalena).
3). El Complejo
de la Plataforma A-B:
Al este de la
plataforma cruciforme (C), y con vista parcial a la rampa (I), se encontraban
dos plataformas contiguas, la mayor de las cuales (A) era evidente
anteriormente. La plataforma B, como se observa en el foso de saqueo B, estaba
adosada a la plataforma A, principalmente en su cara sur, pero girando
parcialmente hacia la esquina sureste, a lo largo de la cara este de la
plataforma A. El foso de saqueo tenía casi 2 metros de profundidad, lo que indica
que estas dos plataformas contiguas tenían una altura de entre 2.8 y 3 metros.
También se expuso un fragmento de talud enlucido, rematado por una línea recta
de yeso, que probablemente representaba un tablero alto, como el observado en
Ixtepete. La plataforma A era rectangular, con unas dimensiones aproximadas de
40 por 50 metros. La plataforma B tenía aproximadamente la mitad de ese tamaño
y era aparentemente cuadrada, lo que da a este complejo una configuración
general de entre 45 y 50 metros (de este a oeste) y 65 a 70 metros (de norte a
sur). Una plataforma contigua, como el complejo A-B en Coyula, se puede ver en
Yurécuaro #2 (Figura #2), así como en Ixtépete, aunque en este caso la
estructura contigua parece ser anterior (Galván, información personal).
El relleno del complejo de las plataformas A-B era
principalmente de tierra, pero incluía roca tosca. La piedra tosca se acomodó
de forma segura en los muros exteriores, que parecen haber sido bastante
rectos, aunque inclinados hacia el interior, en lugar de aterrazados, y luego,
como se mencionó, probablemente cubiertos completamente con yeso. No se
observaron hiladas de cimentación ni características superficiales en la
superficie del complejo de las plataformas A-B. Las similitudes en la
morfología del diseño de la plataforma y los detalles constructivos con
Ixtépete indican firmemente que estos sitios estaban estrechamente
relacionados.
4).______Plataformas
G y F:
En el borde
oriental de la meseta se ubicaron dos montículos que habían sido bastante dañados
por la actividad agrícola. Sus formas eran más ovaladas que rectangulares, ya
que los bordes rectos de las plataformas habían sido redondeados por el arado.
Ambos parecían tener aproximadamente la misma forma, midiendo aproximadamente
40 por 50 metros, y entre 70 y 1 metro de altura en la elevación preservada
sobre las zonas bajas de los campos que los rodeaban. Inicialmente, pensamos
que podrían ser elevaciones naturales sobre la meseta. Sin embargo, la
presencia de fosos de saqueo muy erosionados desmintió esta premisa.
El tipo de
material encontrado durante el saqueo era relleno de construcción, en lugar de
tierra. Sin embargo, no se observaron perfiles. Esta parece haber sido la
sección más dañada del sitio, obviamente relacionada principalmente con la
actividad agrícola. En la superficie de estas probables plataformas, y entre
ellas, existía una dispersión muy ligera de cerámica roja pulida, tiestos con
engobe de color naranja opaco y fragmentos de obsidiana. Esta era la zona más
problemática del sitio en cuanto a sus características arquitectónicas.
5)._________Plataforma
D:
La Plataforma D
no era completamente independiente, ya que estaba construida en el modesto
montículo que formaba el límite occidental del recinto. La parte más alta de la
Plataforma D era su extremo oriental, aunque incluso aquí se encontraba a solo
1 metro sobre la superficie. No se observaron accidentes geográficos visibles
en su parte superior plana. Su longitud norte-sur era de aproximadamente 35 a
40 metros (o cara oriental), y sus terrazas laterales se extendían hacia el
montículo por una distancia de unos 25 metros. Este accidente geográfico no
estaba muy bien definido, aunque no se observó actividad de saqueo. Se
encontraron dos grandes manadas de molcajetes justo debajo de su cara oriental.
Una de ellas tenía un pie hueco, moldeado y con sonajero. Si bien la superficie
estaba demasiado erosionada como para observar pintura, la morfología general
de la vasija se asemejaba a la serie de Molcajetes Policromos de Huistla descrita
por Glassow. Varios objetos de obsidiana del área general de la Plataforma D
muestran que se estaban explotando diversas fuentes. Un hormiguero cercano a
esta plataforma produjo diminutos fragmentos de concha y un fragmento de
colgante de malaquita, junto con cientos de lascas de obsidiana extremadamente
pequeñas. Estas lascas podrían indicar la presencia de un taller de obsidiana
en las inmediaciones de la plataforma D. Por encima y al oeste de la plataforma
D existía un área habitada de tamaño indeterminado. Ligeras concentraciones de
tiestos, obsidiana y cuarzo acompañaban a un fragmento ocasional de mano y
metate Pobremente preservadas
alineaciones
rocosas salpicaban esta zona, aunque ninguna fue esbozada ni examinada en
detalle.
7). ________Pirámide
E y Elemento E¨
En el extremo
sur del complejo se encuentra el único elemento importante del sitio que ha
sobrevivido al vandalismo oficial representado por la construcción del
Basurero. La pirámide estaba bastante erosionada cuando la examinamos, pero
probablemente medía unos 30 metros de lado. Tenía aproximadamente entre 10 y 12
metros de altura, esta última medida vista desde el área al este de la
estructura, y la primera vista desde el Elemento E¨ al norte. Tenía una forma
claramente rectangular o cuadrada, y varias líneas de terrazas mal conservadas
en al menos dos de sus caras demostraban esta configuración. El saqueo de su
base y de su cuerpo mostró que se trataba de una estructura con un núcleo
predominantemente de tierra, aunque también se encuentran cantidades de
escombros de roca. Un perfil mal definido en la base de la pirámide mostró que
hubo al menos dos fases de construcción. El paramento original no estaba bien
conservado, pero existía piedra de campo semitrabajada alrededor de la estructura.
Por lo tanto, la pirámide E sin duda tenía un paramento de piedra.
La pirámide probablemente
estaba orientada al norte, aunque no se conservó ninguna escalinata ni
fragmento de esta. Este juicio se realizó por la presencia del elemento E¨. El
elemento E¨ parece haber sido un delantal que se extendía al norte, y quizás al
noreste, de la pirámide E. Este tipo de delantales, que representan plataformas
elevadas adyacentes o "patios hundidos"/plazuelas, se ven comúnmente
en otros sitios que tienen plataformas de tipo Ixtépete, como Yurécuaro #2 (la
estructura norte en la Figura #2). Los delantales están representados, además,
dentro de otro formato arquitectónico, que coordina en una sola estructura una
plataforma lateral larga con una pirámide o una subsección más alta de la
plataforma, como en Jocotepec (Figura #4). Desafortunadamente, el elemento E¨
no se conservó lo suficientemente bien como para clasificarse de manera más
específica, en gran parte debido al arado. La cubierta de tiestos en y alrededor
de la pirámide E y el elemento E¨ era bastante extensa, al menos en comparación
con la cubierta relativamente ligera en otras partes del sitio. Un fragmento
policromado extremadamente atractivo, pero muy pequeño, podría representar una
variante de los policromos tardíos descritos por Kelly para Autlán-
Tuxcacuesco. Otro pie de molcajete moldeado se localizó en la misma zona. El
elemento E¨ no estaba lo suficientemente bien definido ni conservado como para
permitir una buena estimación de su tamaño total. Solo una suave ondulación
topográfica separaba E¨ de la zona de la plaza al norte y noreste. Sin embargo,
desde la plaza, se podía apreciar fácilmente esa ondulación ascendente frente a
la pirámide E. Por lo tanto, la plataforma representada por el elemento E¨
probablemente medía entre 40 y 50 metros de lado.
Observaciones
generales:
Los complejos de
plataformas grandes y planas son bastante comunes en Occidente. Al parecer, los
más antiguos se encuentran en el valle bajo de Lerma y la cuenca de Chapala. En
la región de Atemajac, el complejo más conocido es, por supuesto, Ixtépete,
pero también se encuentran en otros sitios, como Las Paredes (Municipio de
Tonalá). También se encuentran al oeste de la región de Atemajac, como en
Huaxtla (Municipio de Tala: #5). La singularidad de Coyula residía en la
cantidad de estas plataformas en un mismo complejo. Probablemente había cuatro.
Si bien la asociación de pirámide y plataforma no se observa en Ixtépete, los
rasgos de tipo E y E¨ sí se observan en otros sitios de plataformas grandes,
como Yurécuaro #2. En cuanto a las grandes plataformas, Coyula fue un
"Ixtépete a gran escala". Las demás características arquitectónicas
del sitio también fueron muy notables. En ninguna otra localidad del Occidente
se ha documentado una plataforma cruciforme.
La morfología arquitectónica y la cubierta cerámica
superficial indican claramente que Coyula, al menos en su fase constructiva
principal, fue coetánea de Ixtépete. Sin embargo, a juzgar por su elaboración
arquitectónica, fue un sitio mucho más importante que el que existió en
Ixtépete: por lo tanto, los edificios probablemente datan de los períodos
Epiclásico (ca. 700-900 d. C.) y Posclásico temprano (ca. 900-12050 d. C.).
Arquitectónicamente, el sitio de Coyula no mostró ninguna influencia de la
Tradición Teuchitlán y es claramente posterior a dicha civilización del período
Clásico.
La naturaleza de la cubierta cerámica ligera
respalda esta observación cronológica.
Sin embargo, sabemos por la expedición de Nuño de
Guzán, resumida en Tello, que Coyula fue uno de los varios asentamientos
tributarios de Tonalá. No obstante, no pareció haber ningún elemento del
Posclásico tardío ni del Colonial temprano en el sitio de Coyula. Dada la
naturaleza preliminar de nuestro examen del sitio, no se puede descartar esta
presencia. Sin embargo, es más probable que Coyula haya sido reubicada tras su
apogeo, a finales del Posclásico temprano. El asentamiento reubicado
probablemente se encuentre en la misma localidad donde se ubica el pueblo
actual. Este es también el caso de la mayor parte del asentamiento
contemporáneo de Tonalá.
Como se mencionó anteriormente, estas observaciones
no son sistemáticas ni detalladas. Dado que esta zona de Atemajac se encuentra
fuera de nuestra región de estudio (que se centra en el Volcán de Tequila), en
ese momento consideramos que unas cuantas notas y bocetos, con fines
comparativos, serían suficientes para nuestras necesidades.
Poco
sospechábamos que nuestras notas preliminares podrían representar el mejor
registro del sitio antes de su lamentable e intencionada destrucción. Nos
parecía inimaginable en aquel momento, e incluso inimaginable hoy, que un sitio
de esta magnitud pudiera estar condenado a un destino tan irreflexivo, innoble
y verdaderamente miserable: nadie que hubiera visto la meseta antes de la
destrucción podría haber notado sus componentes arqueológicos. No hubo
absolutamente ninguna perspectiva accidental en lo que sucedió en Coyula; el
sitio fue destruido a propósito de la manera más irreflexiva e insensata
posible. Si las autoridades tratan nuestro patrimonio arqueológico de esta
manera, ¿qué posible autoridad moral conservamos para perseguir las actividades
de saqueo de campesinos necesitados o pequeños recolectores?
Un último punto:
las actividades actuales de los recolectores del Basurero de Matatlán me
parecen admirables. No tienen formación en arqueología formal, pero tienen la
dedicación necesaria para fomentar la acción comunitaria. Además de denunciar
la destrucción absoluta de un recurso arqueológico notable, estos recolectores,
junto con otros miembros del gobierno del Municipio de Tonalá, parecían
decididos a preservar todo lo que se pudiera rescatar. En este sentido, debe
fomentarse su incipiente colaboración con el Municipio de Tonalá y el CRJ-INAH.
Sin embargo, no debemos hacernos ilusiones sobre lo que se conserva allí. La
Pirámide E aún existe, al menos en parte. Su plataforma, representada por el elemento
E¨, ha desaparecido, junto con casi todas las demás plataformas (A-B, G, F y
D), la estructura cruciforme (C) y la rampa (I). Incluso la pirámide E ha sido
raspada en sus bordes, lo que daña gravemente la integridad de la estructura y
reduce su valor para las investigaciones científicas. Por supuesto, estas
investigaciones deben continuar, pero como sitio arqueológico con potencial
turístico, el complejo ha sufrido un deterioro irreparable.
----Lista de
ilustraciones:
Figura 1:
Mapa esquemático de Coyula, que muestra los tipos
de edificios y sus relaciones espaciales aproximadas. El croquis no está a
escala, ni los edificios están dibujados a escala. Por: Phil C. Weigand.
Publicado en Ocho Columnas el 10 de julio de 1992, pág. 4-B.
Figura 2:
Plataforma y complejo piramidal/de plataforma en
Yurécuaro n.° 2, Valle de Lerma, Michoacán. Por: Phil C. Weigand.
Figura 4:
Recinto Los Cerritos, en Tepehuaje, a orillas de la
Laguna de Chapala. Por: Phil y Celia Weigand.
Figura 5:
La plataforma de Huaxtla, Municipio de Tala. Por:
Phil C. Weigand.
Como Ustedes mismos lo pueden ver en el
interesante y muy importante informe del
Dr. Weigand sobre Coyula, es una
reconstrucción de la arquitectura prehispánica de Coyula, es un dibujo, una
pintura donde podemos ver con cierta
claridad aquella imagen de cómo se podría ver ese pueblo milenario
destruido luego por la basura de Guadalajara.
Agradezco mucho la atención del Dr.
Weigand pero en cuando a la
interpretación tenemos diferencias debido al tiempo y a la distancia, tomamos caminos diferentes ya que hemos sido formados en distintas
escuelas, desde luego que son muy importantes los elementos técnicos según la
arqueología tradicional y formal, pero consideramos que esa es una tarea básica
e inicial pero no la tarea fundamental y plena de la arqueología y la historia.
LA CIUDAD
DE COYULA Y LA BODA DE LOS PEPENADORES
El pueblo milenario de Coyula-Matatlán esta ubicado en un punto geológico muy
importante, tenemos por un lado la zona geológica del Valle de Atemajac, la
zona geológica del Ixtlahuacán del Río
que se extiende a Zacatecas por la parte norte y la zona geológica de Matatlán
que se extiende hasta Zapotlanejo y los Altos, ahí se juntan el río Santiago y
Verde, por lo tanto es una importantísima zona geológica de un encuentro de esos tres bloques, este
abismo de la barranca crea también capas térmicas y es la Barranca del Verde Santiago un gran
regulador del clima de Guadalajara como veremos a continuación:
En una
ocasión estaba en la parte alta de la meseta de Coyula-Matatlán observando el extraordinario paisaje, el
viento es muy común en esa zona debido al aire caliente de la Barranca que choca con el encuentro del aire más
fresco del Valle de Atemajac, los
remolinos eran parte del paisaje sobre
todo en los meses de marzo y abril, en esa ocasión se formó justo en el vertedero un grandioso remolino,
ahí hay mucho polvo y particularmente miles de bolsas de platico que el viento
arrastra con facilidad, de tal manera que ese remolino arrastraba en su espiral
a cientos de bolsas, el remolino llega muy alto en el cielo, pero lo que más me
sorprendió fue que ese remolino se movía
exclusivamente en un espacio muy corto durante algunos 8 minutos aproximadamente,
sorprende porque por lo regular los remolinos son fugaces y corredizos, este
permaneció fijo durante un tiempos considerable, esto podría explicarse tal vez
por la barrera o muralla de la Barranca que crea un muro térmico, la barranca
no solo es un abismo y barrera geológica sino que crea una barrera que altera
el movimiento de las nubes, la
lluvia y las corrientes de aire.
Entre las piezas rescatadas por su servidor de las gran plataforma que en
el dibujo o plano aproximado de sus servidor marcamos como la estructura 5 apareció entre la cerámica y figuras
antropológicas de barro un pedazo como
de barro pero sin cocer al fuego que tenía trazado un espiral , esto me dejo
intrigado, porque en algunas figuras prehispánicas del occidente de México es
común que en las figuras de mujer tengan como pintado o tatuado espirales en el
cuerpo , al no tener ellos una escritura, me parecía que ahí se había dibujado
un mensaje, era el dibujo de un caracol, tan común en la idiosincrasia de los
pueblos mesoamericanos.
En ese mismo sentido se daba en Coyula
Matatlán otro maravilloso paisaje sobre todo en el tiempo de la lluvia: La neblina
al amanecer después de una noche de lluvia, el viento frío de la
superficie y del horizonte forman una
capa de manera que retienen el aire caliente de la Barranca que con la
humedad y la transpiración de la
abundante vegetación forman la neblina,
la neblina queda debajo de la Barranca y
arriba está el cielo del amanecer despejado, entonces se tiene la sensación de
que está uno arriba de las nubes, la
tierra con un grandioso velo blanco se parece a una novia que se casa con el cielo, se junta el cielo y
la tierra y aquellas alegres bodas conmueven profundamente los corazones de los pepenadores, la neblina borra momentáneamente aquella historia de dolor y sufrimiento y se
transforma por minutos en una fiesta. cuando sale el sol se calienta y la neblina asciende y toma movimiento y
cubre con su velo blanco toda aquella zona.
Esto de la neblina y de las nubes me hace
recordar aquellos momentos inolvidable
de convivir con mis hermanos los
pepenadores, recuerdo al compañero al que le decían el Cañaco hizo su casita en la pirámide que no fue
destruida y que el Dr. Weigand la describe como la estructura “E” , en la parte
superior tenía un hueco en forma cónica que seguramente era un pozo de saqueo, todos
los pepenadores sabíamos que no
necesitamos escarbar para sacar piezas arqueológicas si las grandes
máquinas tumbaban y arrasaban todas las
estructuras, era más bien estar al pendiente
de todo aquello que se podía arrancar o rescatar de la cuchilla de la máquina, ahí el Cañaco vivió por meses
o años arriba de la pirámide “E”,
algunas veces subía a su casita y nos
poníamos a platicar y a contemplar sentados el horizonte.
El Cañaco tenía un hermano que le decían:
“El Cañaquito” auque recuerdo que su nombre era Pedro, el papa de ellos era
moreno chaparrito de rasgos muy
indígenas, me platicaba que él recorría las calles de distintos pueblos y tocando una
flauta gritaba luego:
“¡Se reparan
máquinas de coser!”
Pero cuando no iba a los pueblos se ponía a
pepenar, al señor le gustaba tomar, no recuerdo su nombre, pero una vez tomado encontró entre la basura una graciosa muñeca
hecha de trapo y esponja, era de un tamaño natural como de un metro sesenta
centímetros , vestida de blanco como de novia
con un gran velo blanco que le arrastraba y él tomando esa gran muñeca
graciosa de la cintura y poniendo su otro brazo de trapo sobre su hombro andaba paseándose orgulloso y feliz con ella por todo el vertedero, a todos nos
presentaba su novia y luego empezaba a bailar un imaginario vals con ella y en aquellas vueltas se movía aquel velo
como la neblina danza sobre la Barranca, todos los compañeros nos reíamos de la ocurrencia y la gracia, era la risa y la felicidad de los pobres, las bodas
imaginarias y desconcertantes de los pobres.
Estos recuerdos me hacen ver con mayor
claridad aquella visión del Apocalipsis
donde la Jerusalén celeste desciende del cielo engalanada como una novia para las nupcias divinas con el Cordero, ese
lenguaje hermoso y maravilloso del Apocalipsis
para describir la ciudad de Dios que se contrapone a las grandes
ciudades que construye el hombre a través de los siglos y milenio, de reinos e
imperios y que se derrumbarán y serán destruidas por sí mismas, la arquitectura y Ciudad de
Dios se presenta como una hermosísima novia, esta Ciudad de Dios no tiene
templo porque el verdadero templo es Cristo Jesús, la arquitectura se presenta
como una admirable boda.
Las nubes, la neblina, el viento, es parte de la epifanía o manifestación de
Dios, Dios ha permanecido oculto tras
una densa nube, solo Cristo Jesús con su muerte en la Cruz rasga ese velo y descubre el Rostro y la
Gloria de Dios.
Estos aspectos citados brevemente me hacían
reflexionar por qué los arquitectos de Coyula-Matatlán escogieron ese sitio,
pudiera ser por sus misterios y
maravillas geológicas, por otra tal vez llegaron a observar esos grandes
remolinos que se quedan relativamente quietos sobre la meseta de Coyula, pues
no olvidemos por ejemplo que México Tenochtitlán fue edificado sobre una señal que indicaba que debería de
construirse sobre el sitio donde una águila parada sobre un nopal este
devorando una serpiente , o bien porque
gracias a la Barranca del Río Santiago y Verde era una ciudad fronteriza para la defensa y refugio.
Citamos esto porque son las
interrogantes para determinar los cambios de las proto
Guadalajara, por ejemplo fue descartado el valle de Toluquilla por cienegoso y
pantanoso y porque los vientos quedan encerrados, es decir Guadalajara es una
ciudad experimental hasta encontrar el
mejor lugar.
LAS NUEVAS
GENERACIONES DE ARQUEÓLOGOS E HISTORIADORES
Dentro de esta Nueva Evangelización la Iglesia
es forjadora de nuevas generaciones de arqueólogos e historiadores,
desde esa nueva visión y perspectiva la
arqueología y la historia no se
encierran en el pasado sino que debe explicar el hoy y proyectarse al futuro.
Hay una creencia errónea que expresan que los
fieles cristianos vivimos encerrados y
encadenados a un pasado, somos parte de un museo, aferrados a creencias y supersticiones
de hace siglos, que la Iglesia es enemiga
de la ciencia y de las metodologías científicas, esto es falso pues el
obispo de Guadalajara fundó la Universidad de Guadalajara, por ello ante esta
nueva evangelización se necesitan nuevas
escuelas de antropología e historia con enfoques más comprometidos con los
retos y desafíos del presente, nuestra misión
y responsabilidad de ser gestores del futuro.
Hemos tratado en capítulos anteriores
algunas reflexiones sobre la arquitectura, hemos habitado en plataformas y
pirámides prehispánicas, gracias al Señor de la Historia clausuramos
temporalmente el edificio de posgrado de la Escuela de Arquitectura CUAAD donde
se darían maestrías y doctorados , con esa misma gracia y don tratamos en el
capítulo 4 líneas generales sobre la Nueva Guadalajara, la Guadalajara
reciclada, la Guadalajara al futuro
mediante una nuevas escuelas de arquitectura y urbanismo, consideramos
entonces que se nos ha dado cierta capacidad y autoridad para hablar sobre la
arquitectura, desde la arquitectura de Coyula Matatlán que es la verdadera
arquitectura mexicana, plantear los
retos y desafíos de la arquitectura actual
reflejados en la compleja
problemática de las grandes ciudades entre ellas Guadalajara.
Sabemos que tenemos que modificar urgente y radicalmente los principios del modelo educativo de la Escuela de
Arquitectura de la Universidad construida en la ceja de la Barranca del Río Santiago y han originado el brutal y
criminal crecimiento urbano de las grandes ciudades, necesitamos hacer una
pausa en ese gigantesco crecimiento urbano, la Escuela de arquitectura de Coyula Matatlán
donde se origina la verdadera arquitectura mexicana; el mismo CUAAD
al estar en la orilla de la Barranca
donde providencialmente y como signo de los tiempos, como grandiosa muralla detiene ese caótico crecimiento urbano de Guadalajara,
observamos que en esta nueva escuela no nos fijamos en el conjunto
arquitectónico de Coyula Matatlán y sus detalles sino en la relación entre ese conjunto de estructuras y su relación con el espacio
de la Barranca que detiene y pone en
pausa el crecimiento urbano, ese es un gran reto que redefine a esa proto
Guadalajara peregrina.
Las grandes ciudades urbano industriales se
miran en la actualidad como el gran fracaso de la arquitectura, grandes
ciudades deshumanizadas con complejísimo abanico de problemas.
En los capítulos anteriores hemos visto los monos o figuras prehispánica rescatadas
por los pepenadores que definen y cimientan la antropología del Occidente de
México centrada dicha antropología a confirmar que la conquista española es tan
solo una etapa transitoria de nuestro proceso histórico milenario, es decir de ninguna manera somos
españoles sino neta y profundamente
indígenas mexicanos como ya lo expresamos y ahora lo repetimos dada su
importancia, es la respuesta a la filosofía de nuestro ser, de nuestra
existencia, de la misma forma no es la arquitectura de los templos
españoles en el centro histórico de
Guadalajara lo que define nuestra
verdadera arquitectura sino la
arquitectura milenaria, desvalorada,
despreciada y destruida por la basura
de Guadalajara , esa es nuestra verdadera y original arquitectura que deberíamos adaptarla y proyectarla a través de los tiempos.
De poco nos sirve hacer un levantamiento
arquitectónico de la zona de Coyula Matatlán
describiendo: plazas, plataformas, taludes, pirámides, escaleras, áreas habitacionales, materiales de
construcción, estructuras, técnicas constructivas, revestimiento, colores,
texturas, etc. Si esos arquitectos milenarios de Coyula Matatlán no nos ayudan a entender,
adaptar y transformar como verdadera arquitectura mexicana la arquitectura actual, la arquitectura
contemporánea, precisamente al no difundir la importancia de la arquitectura
prehispánica en las escuelas de arte y arquitectura como lo es la Universidad
de Guadalajara ocasión el saqueo y destrucción de la riqueza prehispánica
de Jalisco.
Podemos en este breve análisis determinar varios puntos fundamentales derivados de la reflexión de los arquitectos auténticos mexicanos en Coyula Matatlán:
Vemos que los arquitectos que
construyeron la ciudad de Coyula así como los arquitectos que se forman en el
CUAAD están frente a la riqueza
ambiental y paisajística de la Barranca del Río Santiago, veríamos entonces en
cuanto a la problemática de las grandes ciudades el rompimiento dramático entre
ciudad y entorno natural, entre ciudad y cosmos, el aprovechamiento de los
materiales locales, el aprovechamiento de la energía solar, los vientos,
la lluvia y particularmente la
integración de árboles y plantas, la arquitectura ambiental y del paisaje, la
arquitectura mexicana está profundamente unida a ese entorno natural, la
belleza arquitectónica de Coyula Matatlán está dada por sus maravillosos
paisajes de la Barranca y la utilización de las piedras tan variadas que ofrece la propia barranca,
entre ellas la cantera, aquí hemos de decir que muchos de los templos del
centro histórico de Guadalajara que definen esa arquitectura española dominante
de 300 años en su mayoría fueron
construidos con la cantera extraída de la Barranca de Huentitán y Oblatos,
podemos decir que el centro histórico de
Guadalajara es una extensión o paisaje pétreo de la Barranca de Huentitán.
Podemos ver en la arquitectura de
Coyula-Matatlán escaleras, plataformas y
plazas como característica fundamental de la arquitectura prehispánica
mesoamericana, el hombre mexicano se reencuentra en espacios abiertos con el
cielo, con los movimientos y tiempos celestes, se reencuentra con los otros
hombres en plataformas y plazas abiertas, la arquitectura está orientada al
cosmos, a la unidad e igualdad del hombre, los bienes son de todos y para
todos, por ello frente a los grandes templos o pirámides hay grandes espacios o plazas como las describe
el Dr. Weigand de Coyula, frente a las grandes pirámides de México Tenochtitlán
había grandes plazas donde se instalaba
el más grande y extraordinario tianguis, el tianguis en ese espacio
abierto como elemento central del
espacio arquitectónico mexicano, el tianguis frente al templo mayor tiene casi
un sentido sagrado, el comercio será
parte fundamental y central de los
pueblos prehispánicos mesoamericanos, a
diferencia por ejemplo de la conquista española que impone la forma del mercado
como espacio cerrado que serán ahora las grandes plazas comerciales.
En cuanto a esas escaleras y plataformas de
tipo prehispánico en nuestro tiempo se
pueden observar en Guadalajara en la parte central del Mercado Libertad o San
Juan de Dios que rematan en techos
triangulares que simulan
pirámides realizadas por el arquitecto
Alejandro Zohn.
De las decenas de piezas rescatadas por su servidor había
varias que en lo personal me intrigaban: los caracoles marinos, rescate algunos cuatro o cinco que deberían de estar
en el Museo Tonallán, estos caracoles estaban muy deteriorados por el tiempo
pero nos podrían indicar que en todo el occidente de México había una red
amplia de comercio, la obsidiana color miel jaspeada que sacó Gus que no existe
en Jalisco, las figuras de Coyula Matatlán y la cerámica con gran parecido a
las encontradas en las tumbas de tiro del valle de Atemajac, los perros de barro negro parecidos a los de colima, las
vasijas tipo capacha en sus formas ondulantes pero sin el esgrafiado , rayas o
incisiones, los rostros de figuras estilo ameca, etc. Demuestran que
Coyula-Matatlán tenía comercio con todo el Occidente de México, para ilustrar
este capítulo su servidor saco dos
collares con cientos de piezas que son parte de conchas , tanto caracoles como
productos marinos que con toda probabilidad venían del mar en el océano Pacífico, (pongo
ese collar sacado por su servidor para ilustrar este capítulo 6) con ese
intercambio comercial y de productos es de comprenderse que el estilo
arquitectónico de Coyula tenga gran parecido
o sea influencia de otros pueblos prehispánicos del Occidente y de Mesoamérica como lo refiere el Dr. Weigand en su segundo informe sobre Coyula, un
caso interesante sobre la arquitectura mesoamericana en el occidente de México
son sin duda las maquetas arquitectónicas realizadas en barro en Colima, no
solo se intercambiaban mercancías sino también estilos y técnicas
arquitectónicas.
Eso de la multitud de caracoles marinos que
salían en Coyula Matatlán y que explican el collar rescatado por su servidor
inicialmente nos orientan al ehecacózcatl, que era un collar o pectoral fabricado de caracoles, el caracol representa
la vida, la fertilidad, el soplo de vida, estos collares que eran dos de
conchas y partes marinas y otro de obsidiana eran en una tumba de una mujer que
luego si el Señor me lo permite los ubicaré en las estructuras conforme a los
dibujos o planos, aunque ahora tengo el problema de que desconozco en donde
estén ahora las piezas rescatadas por su servidor y que fueron malamente
registradas por el Ayuntamiento de Tonalá, necesitaría poderle tomar fotografías a todas ellas, será
imposible que tenga el apoyo del INAH Jalisco
para tener acceso a ellas, por ello me permito difundir en el blog de su servidor: www.artenuevaguadalajara.blogspot.com el segundo informe del Dr. Weigand tanto en inglés como en español
porque el INAH Jalisco buscará a toda costa desaparecerlo como ya lo hicieron
con el primer informe de nuestro colega Weigand, como de igual forma buscarán
desaparecer las piezas arqueológicas rescatadas por su servidor, hago constar aquí que he entregado a la actual
directora del INAH Jalisco la antropóloga Alicia García Vázquez copia de los
cinco capítulos iniciales realizados por su servidor.
Los arquitectos que construyen Coyula
Matatlán al filo de la Barranca toman a la Barranca como una muralla, como
refugio y defensa, la profunda Barranca del Rio Santiago y Verde servirá para
dividir antiquísimas épocas geológicas y los reinos prehispánicos
y de los conquistadores españoles,
así tenemos que del otro lado de la Barranca a la llegada de los
españoles está la tierra de los caxcanes y chichimecas que ponen en peligro la
conquista española con la Guerra del Mixtón, esta abismo también marca diferencias arqueológicas, de igual forma este abismo de la Barranca marcará
la división entre la Nueva España y la Nueva Galicia, división fundamental que
determinaran las emigraciones de la proto Guadalajara.
Pareciera entonces que los constructores de
Coyula-Matatlán dependían mucho más de
la Barranca del Río Santiago y Verde que del mismo valle de Atemajac, por lo
tanto debieron trazar los de Coyula Matatlán una red de rutas y caminos por la
Barranca para dedicarse primordialmente a la cacería y a la pesca, construir
canoas para comunicarse con Colimilla y Matatlán.
MATATLÁN
SIGNIFICA LUGAR DE REDES
Agradezco al padre José Manuel Gutiérrez
Alvizo director del Archivo Histórico de la Arquidiócesis de Guadalajara la
corrección ya que su servidor en el primer capítulo había expresado
erróneamente que Matatlán significa lugar de metates o donde abunda la piedra
para metates y el padre José Manuel
Gutiérrez me ha expresado amablemente que Matatlán significa “Lugar de redes”, con
esta amable corrección del padre José Manuel Gutiérrez podemos ver ahora a Matatlán como un pueblo de
pescadores, esto modifica completamente nuestra visión ya que tanto Coyula
milenario como Matatlán se dedicaban a
la pesca tanto en el Río Verde como Santiago, tenemos inéditos paisajes de
pueblos pescadores, esto es muy
interesante y nos hace comprender por
ejemplo que México Tenochtitlán al estar admirablemente en medio de una laguna,
era una ciudad lacustre, muy familiarizados con chinampas, canoas y pescas, así como era de importante el
Lago de Texcoco para México Tenochtitlán así es la Barranca del Río Santiago
para Coyula Matatlán desconocemos si los
pueblos prehispánicos como Coyula y Matatlán
podían navegar por los ríos Verde y Santiago hasta Colima y Nayarit y
llegar al mismo océano pacífico, la presencia de muchos caracoles arqueológicos
en Coyula Matatlán demuestran
inicialmente su interés por los ríos y el mar y la forma en que llegaban
aquellos caracoles a Coyula Matatlán por las rutas comerciales de aquellos
tiempos.
Vemos entonces que Coyula-Matatlán era un
pueblo fronterizo, que dada el abismo de la Barranca era una muralla, una
fortaleza y a su vez un refugio que explicará la emigración definitiva de Guadalajara
Agradezco mucho al distinguido y muy reconocido
historiador el padre Tomás De Híjar Ornelas que tuvo la amabilidad de turnarme
con el padre José Manuel Gutierrez.
LA
BARRANCA DEL RÍO SANTIAGO FUNDAMENTAL PARA COYULA-MATATLÁN Y PARA GUADALAJARA
Esta Barranca del Río Verde y Santiago fue
fundamental para la emigración de Guadalajara Tacotlán al Valle de Atemajac ya
que los caxcanes y chichimecas se extendían hacia el norte y oeste mientras que
Tacotlán al este y sur tenía las barracas del río Verde y Santiago, quedaba
pues encerrado, Guadalajara Tacotlán cruza esa Barranca del Río Santiago y la
toma como una grandiosa muralla contra los pueblos caxcanes y chichimecas, al
instalarse en el Valle de Atemajac tiene la muralla que la defiende de los caxcanes y chichimecas
y por otra al ser un valle plano es un
terreno ideal para que puedan correr los caballos, no olvidemos que el conquistador
y brazo derecho de Hernán Cortés muere supuestamente al caer un caballo en una
barranca que probablemente sea del río Verde.
Estas altas murallas de las barrancas del
Río Santiago y Verde le impedirán a
Guadalajara durante los 300 años de la colonia
un aislamiento con la parte norte de la Nueva Galicia con lo cual no aprovecha
convenientemente las zonas mineras de Zacatecas, siempre habrá intentos infructuosos
tanto de pueblos prehispánicos como españoles por determinar formas para poder cruzar la
Barranca del Río Santiago y comunicar el
comercio de Guadalajara con la parte norte.
DESTRUCCIÓN
DEL PATRIMONIO NATURAL Y CULTURAL
DEL RÍO
SANTIAGO
Pudimos conocer gracias al Sr. Felipe Nuño actual presidente
del Ejido de Huentitán el Alto a la familia Alatorre que vivía en la misma casa
que era de don Marcelo Alatorre en el barrio del Santuario de Guadalajara, ahí
vimos fotografías inéditas de la
Barranca y la construcción del Puente de Arcediano pero especialmente gracias a
la familia Alatorre conocimos el plano
original del llamado Cable o teleférico , personas mayores de Huentitán nos
platicaban de esa obra, en efecto, en la Barranca de Huentitán están los
restos de esta obra de ingeniería admirable.
En un informe de Federico de la Torre de la
Torre titulado: “Geología y nuevos materiales de construcción: el suelo de
Guadalajara en la mira del inventor Genaro Vergara a finales del siglo XIX, publicado por el Instituto de Geografía Universidad Autónoma
de México, Boletín No. 20 que trata sobre Estudios geográficos y naturalistas,
siglo XIX y XX” Detalla esta obra importante del cable o teleférico en la
Barranca de Huentitán cuyos restos
están donde está actualmente el Jardín
Botánico de la Comisión Estatal del Agua a un lado del Zoológico Guadalajara,
este inventor visionario Genaro Vergara realiza la construcción del cable o
teleférico entre 1884-1885 con lo cual mediante un cable de acero y una máquina
de vapor se pueden cruzar mercancías y personas, aquel viejo sueño de cruzar la
Barranca se ha hecho posible mediante uno de los primeros teleféricos en el
mundo que debería de ser un patrimonio
histórico y cultural de Guadalajara, esto es importante porque el Cable
o teleférico fue 10 años antes que el puente colgante de Arcediano construido
por el Ing. Salvador Collado a petición
de don Marcelo Alatorre que tenía sus haciendas del otro lado de la Barranca de
Huentitán.
Brevemente hemos de decir que
aproximadamente en 1850 se construye el primer puente de piedras y arcos en el
sitio conocido como Arcediano en la Barranca de Huentitán, lamentablemente en
la primera corriente se derrumbó, de los restos laterales que quedaron de ese
puente en 1894 el Ing. Salvador Collado Jasso construye el primer puente
colgante de Latinoamérica, en la parte baja se veían los restos del primer
puente, por lo tanto era un elemento de un gran valor histórico y así estaba catalogado,
sin embargo el INAH Jalisco continuando con ese afán destructivo iniciado con
Coyula Matatlán otorga los permisos para que el original puente de
Arcediano y los restos del primer puente
de piedra y arcos sean destruidos y alterados, se clonan y se falsifican los dos puentes originales de Arcediano, (me
permito anexar algunos oficios que demuestran sus omisiones y delitos en el
Puente de Arcediano) Gracias a Dios a
pesar del disgusto que expresaba el Ing. Enrique Dau Flores al verme, el criminal proyecto de la Presa de Arcediano
se canceló, el único fruto de todo aquello fue que gracias al INAH Jalisco el original puente de Arcediano y su
antecesor de piedras y arcos se
falsificara y se destruyera.
Agradezco mucho al periódico Semanario de
la Arquidiócesis de Guadalajara el apoyo que tuvimos para que nos publicara las
gravísimas inconsistencias y peligros del Proyecto de la Presa de Arcediano
LA
BARRANCA DEL RIO SANTIAGO
DECRETADA
COMO PATRIMONIO HISTÓRICO DE JALISCO
DECISIVA
PARA EL ASIENTO DEFINITIVO DE LA
PROTO
GUADALAJARA PEREGRINA
Podemos ver y demostrar que el INAH Jalisco
es el gran destructor del patrimonio natural y cultural del Río Santiago que en los últimos 50 años se ha
destinado a ser el depósito de la basura de la Zona Metropolitana de
Guadalajara, por tal razón en este jubileo de los 500 años de los inicios de
las emigraciones de las proto Guadalajaras que tomaban como eje de esas
emigraciones a la Barranca del Río
Santiago, es decir su emigración de
Nochistlán a Tonalá, de Tonalá a Tacotlán y de Tacotlán al Valle de Atemajac la
Barranca del Río Santiago es entonces un rico elemento natural, histórico y cultural fundamental en la historia de
Guadalajara y debería de ser decretado y declarado por el Congreso del Estado
de Jalisco como PATRIMONIO HISTÓRICO DE
JALISCO y deje de ser vergonzosamente un
lugar de depósito de basura como lo vemos ahora con el vertedero Picachos cuyos
lixiviados al igual que los de Coyula Matatlán y Laureles llegan hasta el
océano Pacífico.
Vemos entonces que la Barranca del río Santiago limita tajantemente el crecimiento urbano de la zona
metropolitana de Guadalajara hacia la parte norte, la arquitectura ahí tiene su
fin, pero gracias al Señor de la Historia
obliga a los 500 años a que Guadalajara vuelva a cruzar la Barranca, son
las maravillas de la Cruz, de sus dimensiones perfectas del tiempo y el
espacio, se construye mediante una nueva arquitectura y urbanismo la ciudad al
futuro, la Nueva Guadalajara, la Barranca no se cierra a la arquitectura, la
proyecta al futuro, ese era el reto de los arquitectos de Coyula-Matatlán, era
la visión en la que fracasaron los arquitectos del CUAAD, por ello el Señor de
la Historia Cristo Jesús nos permitió
cancelar y modificar su proyecto del edificio de posgrado, las maestrías y
doctorados en arquitectura y urbanismo que construyen la vieja ciudad de
Guadalajara desbordada de grandes y complejos problemas, son ciegos que guían a
ciegos que no miran la riqueza y profundidad de la Barranca, y como guías de ciegos
siendo maestros han caído al abismo o pozo de la Barranca con su edificio de posgrado.
VEAMOS
ESTO DESDE LA TEOLOGÍA DE LA ARQUITECTURA
“La piedra que desecharon por los
arquitectos
es ahora la
piedra angular.
Es el Señor
quien lo ha hecho
y nos dejó
maravillados”
San Mateo 21, 42
Esta es la plenitud y perfección de
la arquitectura, es el fin de la vieja arquitectura y templo de Jerusalén, se
mata al heredero y principia el Nuevo Testamento, la Resurrección se presenta
como una cuestión maravillosa de la
arquitectura, somos testigos de
la destrucción de la zona arqueológica de Coyula-Matatlán la reconstrucción
arqueológica de Coyula Matatlán refleja ese misterio de la piedra angular, por
eso su metodología es distinta a la
arqueología formal y tradicional , al final se concluye con la visión de la Nueva
Jerusalén que tiene ahora una muralla de piedras preciosas, la arquitectura y
ciudad de Dios bellamente engalanada como una novia.
Concluimos
esta sencilla reflexión con una cita que le agrada mucho a mi apreciada hermana
Nieves:
“Por la fe, vivió como extranjero en
la tierra prometida
en tiendas de campaña
como Isaac y Jacob, coherederos
de la misma
promesa después de él, porque ellos
esperaban la ciudad de sólidos cimientos cuyo
arquitecto y
constructor es Dios”
Carta a los Hebreos: 11: 10
Pepenador del Vertedero Coyula-Matalán
Juan Ángel Peña Enríquez
Si Dios
Padre por medio de Cristo Jesús
nos
permite y ayuda continuaremos
con el
siguiente capítulo

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