jueves, 30 de julio de 2026

518.- TONALÁ 500 AÑOS .Capítulo No. 8

 



CAPÍTULO No. 8

La sociedad de consumo

y los 500 años de Guadalajara

 

  En el borrador del primer capítulo  de este sencillo ensayo  iniciamos con el rezo del velorio y novenario del INAH Jalisco con esto  damos sepultura a la vieja escuela arqueológica en Jalisco, en ese rezo  utilizamos   ciertas palabras en latín  haciendo eco de aquella antigua evangelización  iniciada en Tonalá  en 1530, estamos por celebrar pues 500 años, este sencillo ensayo se enmarca en esos trascendentales jubileos ya mencionados anteriormente.

 

  Si este borrador del capítulo 8  lo ilustramos con pedacera  de la cerámica milenaria de Tonalá triturada  cuya iconografía pudiera ser una incipiente escritura, un lenguaje que tratara  de expresar la historia de ese pueblo, si esto ocurre en la cerámica: ¿Qué será cuando se destruye una lengua viva como la que se hablaba en Tonalá a la llegada de los españoles hace 500 años?

 

  La antigua evangelización quita con la fuerza militar  la lengua original de los tonaltecas y obliga a los indígenas  con la espada en el cuello a rezar  en latín, y los que no lo hacían los mandaban directo al infierno, son los delitos y graves crímenes de la antigua evangelización de los que hemos de pedir perdón, purificar la memoria, tratar de reconstruir lo que se pueda  y no cometer esos mismos errores  ante una nueva evangelización.

 

   En este borrador  no revisado del capítulo 8  tratamos gracias al Señor de la Historia  a definir con mayor claridad  algunas líneas fundamentales de esta nueva escuela histórico-arqueológica de Coyula Matatlán  que se desprende no de nuestra iniciativa  sino de esa nueva evangelización a la que nos envían  nuestros padres del Concilio Vaticano II

 

   Cuando escribimos estos sencillos capítulos , parece un caos, un desorden, como si barajeáramos la historia , y esto decepciona, no es  ese el rigor de la escritura, del estructuralismo racional y de la planeación,   menos aún la metodología formal y tradicional de la investigación arqueológica , pero hemos de comprender que para este segundo borrador más formal  sobre la destrucción de la zona arqueológica de Coyula Matatlán tratamos de ordenar recuerdos  y notas de hace 36 años, no se hizo en aquel tiempo  porque nos importaba más la situación inhumana de los pepenadores  que publicar un libro, pero ahora a casi 500 años de  la llegada de los españoles a Tonalá quisiéramos al menos que esa historia no se perdiera  como es el objetivo primordial del INAH Jalisco así como dar algunos sencillos frutos de ese don y gracia que Dios dio a cientos de  pepenadores.

 

   Pero: ¿De dónde viene ese caos y desorden?: si han resquebrajado miles de piezas arqueológicas con maquinaria pesada,  si  el INAH Jalisco extravía intencionalmente   informes y archivos sobre la zona arqueológica de Coyula Matatlán, si esconden y desaparecen  las piezas rescatadas: ¿Puede ante esto existir  orden?, reflexionemos un poco más detenido esta cuestión.

 

EL MEXICO DESQUEBRAJADO

   Durante la conquista  y los 300 años de la colonia se dio el proceso de destrucción de todo lo que era la cultura  original mexicana, ese proceso destructivo  sigue en nuestro tiempo, el ser del mexicano está constituido de pedazos, por ello  al mexicano, al jalisciense le fascina el desorden, el caos, los cementerios, la muerte, los aparecidos, le encanta y se siente maravillado  del desorden  de la novela Pedro Paramo de Juan Rulfo que según el escritor Juan José Arreola la novela tenía orden, se caen las hojas  y quedan en desorden definitivamente, la novela se ha barajeado, se ha perdido el orden del tiempo, se ha roto la línea o abismo  que separa a los vivos de los muertos, pues bien,  en este sencillo ensayo donde hablamos de cementerios  prehispánicos  y cráneos de la sociedad de consumo  no es una novela  imaginada sino la realidad y la verdad misma, los pocos que han leído algunas líneas  se sienten indignados  y ofendidos, la búsqueda de la verdad les incomoda,  el desorden es oscuridad , por ello no hay orientación  y podemos tropezar, el Señor de la Historia que es la Luz verdadera es rechazado porque el hombre prefiere  la oscuridad,  por ello en nuestra sociedad  mexicana  hay un gusto  por los adivinos, por los amuletos,  los brujos, hechiceros, encantadores, espiritistas, por los que leen cartas, limpias,  adivinar el futuro en las manos, tómbolas, rifas, loterías, casinos, pronósticos, quinelas,  maquinitas, etc. Etc.

 

   Podemos observar  ahora en nuestro tiempo  que en los barrios populares de Guadalajara  donde en cada esquina hay una tienda de abarrotes  se han transformado en casinos con las llamadas maquinitas electrónicas donde juegan  y apuestan esperando en su buena suerte, ya no se juega  entre los hombres como es la baraja, ahora se juega con una máquina, es lógico que la maquinita en su aparente caos y suerte no está programada para perder sino para ganar, no hay entonces un desorden  sino un programa lógico , veremos un poco más amplio  esta cuestión  en su dimensión teológica al transcribir  algunas reflexiones del papa Benedicto XVI.

 

CAOS Y DESTRUCCIÓN EN EL VERTEDERO COYULA MATATLÁN

LOS PAISAJES DE LA MUERTE

    Ese paraíso  de la Barranca pronto daría paso a los paisajes sombríos de muerte,  de los millones de toneladas de basura escurrían permanentemente lixiviados, aguas envenenadas que pronto secaban la vegetación más pequeña  y en su lugar nacía  vegetación  invasiva, eran plagas extremadamente agresivas y nocivas particularmente se extendía el chayotillo, los árboles resistían más tiempo, pero el chayotillo cubría como un manto a  aquellos árboles y terminaban por  ahogarlos y matarlos, era escalofriante caminar bajo aquellos nuevos paisajes de cementerios de árboles  cubiertos con aquellos mantos, era como dejar caer el telón  y adentrase  a un  teatro sub realista donde los árboles vestían extraña vestimenta,  el chayotillo al alejarse el temporal de lluvias pronto se seca y toma un color cafés oscuro y queda  como paja, por lo cual es muy fácil de que pueda prenderse, sobre todo si consideramos que los compañeros pepenadores quemaban  a la horilla de la barranca los cables de plástico  para sacar el cobre, eran frecuentes los incendios.

 

   En el mes de abril los pepenadores le teníamos miedo al intenso calor del sol unido a los vapores calientes  que desprenden millones de toneladas de basura, en ese tiempo eran comunes los incendios de los pastizales y zacatales al igual que la plaga del chayotillo  que había en torno al vertedero y se extendían hacia la parte baja de la barranca , entonces todo aquello se envolvía en densas nubes de humo y de polvo, eran los paisajes asombrosos del velo de la  muerte y la lumbre del  infierno.

 

   En  abril por lo general se celebraba la semana santa, para esto  iban unos misioneros franciscanos a atender a los cientos de pepenadores, estos monjes atados al pasado con una cuerda a su cintura  que ceñía su hábito largo de color café oscuro parecido al manto ocre del chayotillo y se les veía caminar  sobre las montañas de basura cobijados con las  nueves de humo, arena, niebla  y vapores , aquellos hábitos cafés y nubes  negras de humo parecían atrapar y calcar en carbón viejas imágenes   de la historia que quedaban atorados  en los remolinos del tiempo, figuras borrosas de los primeros evangelizadores que llegaron a Tonalá cuando reinaba Cihualpilli , las máquinas de fierro reciclado de armaduras, cañones y espadas  rechinando destruían las plataformas y pirámides prehispánicas, la cultura indígena milenaria, estos monjes evangelizaban ahora a los pepenadores, en este paisaje infernal de fuego y resequedad donde se fundía y reciclaba el tiempo en un nudo gordiano,  los monjes franciscanos no tomaban agua que traíamos de la Barranca  sino que traían y tomaban  grandes botellas de coca cola, a mí me  extrañaba porque la forma de coca cola y su color  negro se asemejaba a sus hábitos franciscanos, la coca cola, esa sed insaciable del hombre  como expresión de la sociedad de consumo asemejándose o proyectándose sobre la  supuesta pobreza y sencillez franciscana de sus hábitos, a un lado, nuestro compañero Luis tenía un cerro de botellas vacías de refresco, la mayoría de ellas eran de coca cola, él se dedicaba a pepenar  el vidrio, las separaba por colores  y aquella arquitectura prehispánica quebrada y desfigurada se miraba a través  de vitrales multicolores, más aún como espejo   reflejan aquel arcoíris de la alianza de Dios con Noé, ante aquella terrible destrucción  del mundo  siempre habrá una tenue luz de esperanza brillando en el cielo. 

 

  Los monjes franciscanos que supongo que venían del convento de Zapopan   hicieron (ayudados por los pepenadores  encabezados por el Piojo (Andrés)   una pequeña capilla hecha de madera, telas y plásticos traídos de la basura, era nuestro templo, nuestra majestuosa catedral de basura con desconcertantes vitrales de colores hechos de miles de botellas de refrescos.

 

EL VÍA CRUCIS  VIVIENTE EN COYULA MATATLÁN

 

   En el mes de abril los monjes franciscanos realizaban una vía crucis viviente donde participaban los pepenadores, pusieron en la parte alta del vertedero una gran cruz de madera  desde donde se dominaba todo el horizonte hasta Zapotlanejo, el misterio de la Cruz tomaba vida en los lugares más degradados y desconcertantes.

 

   Ya hemos dicho que en abril al media día el calor es insoportable , por ello muchos compañeros buscaban la sombra bajo lonas de tela o plástico  y muchos de ellos se ponían a jugar baraja, recuerdo al Abuelo y al Grande,  pasaban horas barajeando las cartas, fumando y echando bocanadas de humo, partiendo y repartiendo  la suerte, a su servidor eso del juego de cartas, dominó, dados o lotería siempre me ha disgustado,  me incomoda y me deprime al igual que los juegos mecánicos, ruletas y tómbolas en torno a las  tradicionales fiestas parroquiales, ¿Nuestras fiestas parroquiales pueden reducirse a juegos mecánicos  pitados de color pastel  y al estallido  de castillos pirotécnicos?

 

   Me quedaba un rato viendo su juego de baraja y les decía que para qué perder el tiempo: “¡Apuesten  todo en un solo juego  y ya!”, los cuatro o cinco jugadores volteaban a verme  con sus ojos con destellos  de verduguillos, entonces su servidor dando la espalda me retiraba, pero me quedaba reflexionando a qué se debía el gusto  por ese juego tan absurdo e incoherente  que hacía perder  toda razón y lógica, extraviar  la noción del tiempo, del día y de la noche.

 

LA CREACIÓN DE DIOS DESTRUIDA

Y LA VUELTA A LA CONFUSIÓN Y CAOS

 

   El interminable  juego de cartas entre los pepenadores  representaba una imagen  del mismo gigantesco vertedero Coyula Matatlán  donde todo viene revuelto y muchas veces encerrado en bolsas y costales,   lo que el busca y dependiendo de tu suerte  de ese día te encontrarás sorpresivamente cosas de valor , el vertedero de basura es una destrucción de la creación de Dios y si se destruye la creación se llega a aquellas palabras iniciales del Génesis: “Todo era confusión y caos” , es la muerte del hombre en sí mismo,  que se descompone y vuelve a ese caos y nada, por ello el vertedero es la muerte, es un cementerio de la sociedad de consumo  donde todo llega revuelto en ese caos, por ello es otro mundo, otra creación, la creación del hombre que termina en muerte , se opone a la creación del orden de Dios , el juego de cartas de los pepenadores reproduce  ese misterio, se destruye la historia , en este caso la zona arqueológica , el hombre se asemeja a ese caos , al perder el ser y la identidad, es él  solo parte de un juego  y se busca continuamente en el experimento de la suerte cambiar su sentido trágico  de la vida.

  En la segunda lectura del domingo quince de tiempo ordinario del ciclo de San Mateo escuchamos a San Pablo que expresa en la carta a los romanos:

 

 “La creación está ahora sometida al desorden, no por su querer  sino por voluntad de aquel que la sometió. Pero dándole al mismo tiempo esa esperanza  que también ella  misma  va a ser liberada de la esclavitud de la corrupción, para compartir la gloriosa  libertad de los hijos de Dios.

   Sabemos en efecto que la creación entera  gime hasta el presente  y sufre dolores de parto; y no solo ella sino también nosotros que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos interiormente  anhelando que se realice plenamente nuestra condición de hijos de Dios, la redención de nuestro cuerpo”

AL JUEGO Y AL AZAR LA CERÁMICA TONALÁ

 

  Habíamos realizado un borrador  de un cuadernillo en 1986 sobre la destrucción de la zona arqueológica de Coyula Matatlán  mismo que titulamos: “Al Juego y al Azar la Cerámica Tonalá”, este cuadernillo de notas fue muy espontáneo e informal que se le envió  a la editora de la Revista Arqueología Mexicana Lic. Mónica del Villar, ella lo reenvió a su vez  al Dr. Alejandro Martínez  Muriel  que era el Coordinador Nacional de Arqueología    y esto obligó al INAH Jalisco  al menos a enmallar el montículo que quedaba a través del arqueólogo Gonzalo López como se puede ver  en los oficios que anexa su servidor.

  En ese cuadernillo informal abordamos de forma muy  espontánea y general algunos aspectos de la sociedad de consumo, si bien son apreciaciones incipientes  no consideramos  necesario repetirlas y se supone  que el INAH Jalisco debe de tener un copia  en lo que es el archivo y expediente sobre Coyula Matatlán, aunque lo más seguro conociendo su modus operandi es que  en la actualidad no exista  ningún archivo o expediente de Coyula Matatlán  en las oficinas del INAH Jalisco, hay que borrar 7 destruir toda huella o prueba del crimen cultural. 

 

    En esas notas iniciales del cuadernillo “Al Juego y al Azar la Cerámica Tonalá”  entendemos desde nuestra pobre y limitada visión la comprensión de la actual sociedad de consumo en Guadalajara, las ofrendas desechables y las ofrendas de la cerámica Tonalá.

 

    Si hemos hablado en capítulos anteriores de los brujos, magos, duendes, fantasmas, animas en pena, etc. Ahora tratamos  sobre el juego y el azar, el juego y el azar como justificación de la explotación y la pobreza, un determinismo donde es simplemente  es tu suerte,  por suerte te ha tocado ser rico y por tu mala suerte te ha tocado ser pobre, no hay injusticias, esa mala suerte que en cada juego interminable se busca cambiar, no es entonces un acto de justicia ni de búsqueda de la libertad,   la pobreza como herencia histórica, es nada más y nada menos que tu propia  y mala suerte.

 

  Partiendo de la sencilla reflexión inicial  se podría decir entonces que las poderosas fuerzas de la sociedad de consumo  representada en su etapa final en los macro vertederos es algo desordenado y caótico , un simple juego de cartas que se barajea, no es así, la sociedad de consumo con sus ofrendas desechables es fruto y producto en su última expresión de un poderosísimo sistema económico   militar, aquí entenderíamos  entonces a la política como un juego , un entretenimiento o diversión de los militares, por lo cual la política es un simple simulacro o teatro, es un mundo de la apariencia  permitido dentro del campo militar, es decir los militares que es la verdadera fuerza del Estado  hace presencia  cuando la política y su supuesta democracia  amenaza los verdaderos poderes  industriales y comerciales que son formas planeadas con contratos a largo plazo de 50 a 100 años, un poco más adelante clarificaremos esta cuestión.

 

 Esta premisa inicial la podemos plantear  porque justamente  en el vertedero de Coyula Matatlán  en la meseta que está en la parte norte y que ahora es parte del grandioso fraccionamiento de Urbi Quinta era un campo de entrenamiento militar, permanentemente estaba llena de soldados, llegaban camiones  todos los días con soldados, como si ese campo militar custodiara el vertedero , a veces cuando bajábamos al agua   era frecuente que nos topáramos con soldados sin nunca jamás molestarnos,  lo mismo los soldados iban con doña Toña la esposa de Don Timo o con doña Medela a comprar refrescos o cigarros, en algunas ocasiones su servidor  que me gustaba explorar la Barranca  me llegue a topar con soldados, los soldados eran parte de nuestra vida, podíamos deducir que los soldados vigilaban la sociedad de consumo, esas máquinas industrializadas mecanizadas y robotizadas  buscan  también  mediante los aparatos  mecánicos y tecnológicos   mecanizar y robotizar a la sociedad, hábitos de consumo adictivos e instintivos, ordenados y programados.

 

  Para profundizar en este tema en los campos teológicos necesitamos volver  y participar en el viacrucis viviente de Coyula Matatlán, desde  la luz y resplandor de la Cruz y al mismo tiempo las densas tinieblas  sobre el monte de la Calavera, el temible y grandioso Gólgota.

 

   El Señor Cristo Jesús, el esperado y añorado Mesías es despojado de sus vestiduras y crucificado por los soldados romanos, se reparten sus vestiduras  pero la túnica siendo de una sola costura de arriba abajo no les parece a los soldados  conveniente rasgarla sino que echando suerte  probablemente a los dados le toca en suerte a uno de ellos , en primer lugar cumplen cabalmente una profecía anunciada en el Salmo, también vemos el cumplimiento del sueño del rey Nabucodonosor  explicado por el profeta Daniel, aquella gran estatua  cuyos pies son de hierro y de barro, es la representación misma del imperio romano que ha topado y tropezado con la humilde piedra que se ha desprendido de un  monte, es el inicio del derrumbe no solo del imperio romano sino de todo poder y dominio del hombre,  pero veamos el precio  del derrumbe de todo reino y poder del hombre: los pies del Señor, del Redentor y Mesías están traspasados  por los clavos de hierro, es la misma humildad del Señor y Maestro que lava los pies a sus discípulos, es la obra maravillosa de la Cruz del Señor desbordada de todo poder y sabiduría.

 

   Pero centrémonos ahora  en el juego de los soldados  que echan suerte sobre el manto del Señor que representa el reino eterno del Rey de burlas    que ahora ellos han crucificado.

 

  Estas trascendentales cuestiones  vistas muy brevemente  nos enmarcan hacia donde queremos orientar nuestra sencilla reflexión, los soldados que por lo general están de guardia  o vigilando a que se cumpla el orden, ellos representan el orden, el poder real de los Estados, ellos que vigilan el orden  suelen para su distracción  estar jugando dados o cartas o cualquier otro juego de azar , es librarse por un momento de ese orden militar, de esa uniformidad que les quita su identidad y personalidad, en el juego se libran de ese orden militar que en lo profundo  lo detestan, el soldado está para vigilar el cumplimiento del orden del mundo, aunque este orden viole el derecho y la justicia como lo puso de manifiesto Poncio Politos, en este juicio del imperio romano  se da su desmoronamiento , ante esta muerte del autor de la vida  despedazado en la Cruz  se abre nuevamente el paraíso, ese orden de Dios, la reconstrucción de la verdadera imagen y semejanza del hombre con su Creador, el cuerpo del Señor Cristo Jesús desfigurado y despedazado reconstruyen nuevamente esa imagen y semejanza con que fue creado el hombre  y que debido a la caída se perdió, entonces por la Cruz del Señor se abre nuevamente la puerta del paraíso como se lo expresa al buen ladrón, se vuelve al orden inicial de la creación.

 

  Esta imagen del Vertedero Coyula Matatlán teniendo a un lado un campo militar que podemos decir lo custodia, lo que parece un desorden de la sociedad de consumo es en realidad una expresión del orden militar.

   Cuando tratamos en capítulos anteriores sobre algunas cuestiones teóricas sobre la arquitectura  decíamos que la arquitectura romana impuesta en el occidente  es una expresión del control y la vigilancia militar, calles cuadriculadas y perfectamente rectas que permitan la total vigilancia y la operación  militar, ese control militar del Estado se  ramificará en dos ramas: el control absoluto de la educación  y de los medios de comunicación masivos.

 

   La arquitectura que encuentra su plenitud en las grandes ciudades  determina no solo la estructura urbana  sino define a través de instituciones valores  consientes e inconscientes que la soportan y desarrollan, es la poderosa sociedad de consumo , la sociedad del desecho, del producto industrial y comercial que originara las grandes riquezas  atentamente custodiadas por el poder militar, entonces la riqueza no es fruto de un juego de cartas, sino de un poder planeado y ordenado que crea con su modelo la pobreza y la miseria de millones hombres mientras unos cuantos amasan extraordinarias riquezas, el Reino eterno del Señor queda dentro de ese juego de azar de los soldados que es el poder real del imperio romano, no bastara uno o mil juegos de cartas para explicar y salir  de la pobreza.

   Ahí en los grandes vertederos  se concluyen las determinantes económicas que llevarán a la destrucción a estas sociedades del derroche, esas tendencias de la sociedad de consumo y es donde no solo definen el tipo de sociedad  de la que formamos parte  sino que también  trazan líneas del futuro.

 

   Aquí retomamos ese juego de cartas  de los pepenadores  donde en la suerte se pretende leer el futuro, salir de ese presente y pasado de pobreza y marginación, del caos y la destrucción y adentrase a un futuro más claro y esperanzador.

 

 

ASPECTOS TEOLÓGICOS DE LOS PROFETAS Y

 LAS ARTES ADIVINATORIAS

 

  Para dar un poco más de   profundidad teológica  a estos sencillos temas tomamos la reflexión del teólogo Joseph Ratzinger  en las páginas iniciales de su obra titulada: Jesús de Nazaret:

 

  Esta novedad y diferencia se deriva de la singularidad de la fe en Dios que le fue concedida al pueblo de Israel. En todos los tiempos, el hombre no se ha preguntado sólo por su proveniencia originaria; más que la oscuridad de su origen, al hombre le preocupa lo impenetrable del futuro hacia el que se encamina. Quiere rasgar el velo que lo cubre; quiere saber qué pasará, para poder evitar las desventuras e ir al encuentro de la salvación. También las religiones se preocupan no sólo de responder a la pregunta sobre el origen; todas ellas intentan desvelar de algún modo el futuro. Son importantes precisamente porque proponen un saber sobre lo venidero y pueden mostrar así al hombre el camino que debe tomar para no fracasar. Por ello, prácticamente todas las religiones han desarrollado formas de predecir el futuro.

    El Libro del Deuteronomio, en el texto al que aludimos, recuerda las diversas formas de «apertura» del futuro que se practicaban en el entorno de Israel: «Cuando entres en la tierra que va a darte el Señor tu Dios, no imites las abominaciones de esos pueblos. No haya entre los tuyos quien queme a sus hijos o hijas, ni vaticinadores, ni astrólogos, ni agoreros, ni hechiceros, ni encantadores, ni espiritistas, ni adivinos, ni nigromantes. Porque el que practica eso es abominable para el Señor.» (18, 9-12). Lo difícil que resultaba aceptar una tal renuncia, lo difícil que era soportarla, se observa en la historia del final de Saúl. Él mismo había intentado imponer esta prohibición y acabar con toda forma de magia, pero ante la inminente y peligrosa batalla contra los filisteos, le resultaba insoportable el silencio de Dios y cabalga hasta Endor para pedir a una nigromante que invocara al espíritu de Samuel para que le mostrara el futuro: si el Señor no habla, otro debe rasgar el velo del mañana... (cf. 1S 28). El capítulo 18 del Deuteronomio, que califica todas estas formas de apoderarse del futuro como «abominaciones» a los ojos de Dios, contrapone a estas artes adivinatorias el otro camino de Israel —el camino de la fe—, y lo hace en forma de una promesa: «El Señor, tu Dios, te suscitará un profeta como yo de entre tus hermanos. A él le escucharéis» (18, 15). En principio parece que esto es sólo el anuncio de la institución profética en Israel y que con ello se confía al profeta la interpretación del presente y el futuro. Pero la crítica a los falsos profetas que aparece reiteradamente con gran dureza en los libros proféticos señala el peligro de que asuman en la práctica el papel de adivinos, de que se comporten y se les pregunte como a ellos. De este modo, Israel volvería a caer exactamente en la situación que los profetas tenían el cometido de evitar. La conclusión del Libro del Deuteronomio vuelve otra vez sobre la promesa y le da un giro sorprendente que va mucho más allá de la institución profética y que otorga a la figura del profeta su verdadero sentido. Allí se dice: «Pero no surgió en Israel otro profeta como Moisés, con quien el Señor trataba cara a cara.» (34, 10). Sobre esta conclusión del quinto libro de Moisés se cierne una singular melancolía: la promesa de «un profeta como yo.» no se ha cumplido todavía. Y entonces se ve claro que con esas palabras no se hacía referencia sólo a la institución profética, que ya existía, sino a algo distinto y de mayor alcance: eran el anuncio de un nuevo Moisés. Se había comprobado que la llegada a Palestina no había coincidido con el ingreso en la salvación, que Israel todavía esperaba su verdadera liberación, que era necesario un éxodo más radical y que para ello se necesitaba un nuevo Moisés”

 

   Esta relación que menciona el papa Benedicto XVI  entre los profetas del pueblo de Dios y las artes adivinatorias de los otros pueblos  lo podemos ver particularmente  con el profeta Jonás mencionado por el Señor Cristo Jesús  a quien los judíos le piden una señal al no creer en su Palabra.

     Dios llama al profeta Jonás  para que vaya a la gran ciudad de Nínive  y anuncie su destrucción, pero el profeta Jonás en lugar de obedecer el mandato de Dios huye en un barco a Tarsis, el Señor desata una fuerte tormenta en el mar  que amenaza gravemente  al barco  donde viaja Jonás, los experimentados marinos asustados echan suerte  para saber  por quién de los que viajan  sufren esa desgracia, la suerte cae en el profeta Jonás que pide ser arrojado al mar que es devorado por un cetáceo   que lo arroja  luego en la playa.

   Nuevamente Jonás es enviado por el Señor a predicar a Nínive  y la recorre  profetizando que en cuarenta días Nínive será destruida, los ninivitas  hacen penitencia  por lo cual Dios se arrepiente  del castigo que había decretado contra Nínive  y esto no le agradó absolutamente nada  a Jonás que se enojó contra Dios.

 

   El Señor Cristo Jesús que es el verdadero Jonás  expresa  que los  habitantes de Nínive  el día de la resurrección  se levantarán de la muerte  y condenarán a esa generación del pueblo judío  que no escucha al Señor y terminan por crucificarlo, los ninivitas serán sus jueces,  aquí vemos con asombro cómo el Señor de la Historia  maneja la arqueología y la historia de dos pueblos distintos  que tienen una diferencia aproximada de 760 años, uno y otros resucitarán y los primeros serán sus jueces: ¡Es esto asombroso y maravilloso! Con esta misma forma de mirar la historia conforme al Señor y Maestro de la historia  los muertos prehispánicos que fueron sepultados en Coyula Matatlán  cuyos cráneos fueron triturados por maquinaria pesada   (por ello podemos decir que sufrieron una segunda muerte)  puede ser que ellos  cuando los veamos resucitados  tal vez puedan ser nuestros jueces, no miramos a esos pueblos  milenarios  y sus cráneos que rescatamos y sepultamos en la parte baja de Coyula Matatlán como algo que ha pasado  y puede olvidarse y borrase,  sino que existe la posibilidad que en el futuro  podamos reencontrarnos con ellos  y conocerlos ahora sí plenamente y hablemos con ellos cara a cara,  hablamos entonces de la teología de la arqueología, así de admirable  es el Señor de la Historia, naturalmente que esto resultará escandaloso  e inadmisible  para las metodologías arcaicas y obsoletas   del INAH Jalisco que se rasgarán sus vestiduras,  pues en efecto, por la virtud del vino nuevo rompe los viejos esquemas mentales, procuremos en la medida de lo posible no escandalizarlos.

 

QUEREMOS ENTENDER  SOCIEDADES  MILENARIAS DEL

PASADO Y NO ENTENDEMOS NUESTRA PROPIA SOCIEDAD

 

    Para no escandalizar la vieja escuela de arqueología del INAH Jalisco con reflexiones teológicas adecuemos  un poco más estas cuestiones a las dimensiones reducidas   de sus criterios: Queremos comprender  según la arqueología a sociedades del pasado como es Tonalá milenario  y no conocemos  nuestro propio tiempo y sociedad envuelta en el torbellino de la sociedad de consumo, tratamos de comprender  la cerámica  prehispánica de Coyula Matatlán  y no conocemos y valoramos la cerámica actual de Tonalá, es esto una incoherencia , nuestro rico pasado arqueológico  mexicano  es un espejo donde nos miramos y define nuestro verdadero rostro , los rasgos más originales y profundos de nuestro ser e identidad, pero quebramos ese  espejo y lo hacemos pedazos  porque no queremos reconocer en nosotros ese rostro indígena , por ello usamos máscaras , se quitan las piezas arqueológicas   de Coyula Matatlán  y se hace un museo de máscaras en Tonalá , se da el paso a una  historia carnavalesca y teatral, a un juego.

 

   Han quedado  miles de pedazos de la  cerámica  prehispánica tonalteca  como lo ilustramos al inicio de este capítulo número 8 , entonces para su interpretación  hacemos lectura de cartas , aventamos los dados, barajeamos  esa pedacera arqueológica  tratando  de adivinar ese pasado arqueológico si es que tenemos un poco de suerte, todo es un juego, nos divertimos triturando con nuestros pies  vasijas, ollas y cráneos prehispánicos  y luego como niños soltamos la risa, no le den importancia, es tan solo un juego más del INAH Jalisco que ante su miseria opta mediante las cartas o dados adivinar qué zona arqueológica atenderá: ¿Cuál es el futuro del INAH Jalisco ante el inicio de los 500 años de la llegada de los españoles a Tonalá y que es el inicio formal  para la celebración  anticipada de los 500 años de Guadalajara? ¿Tiene futuro el INAH Jalisco o será siempre un muerto viviente sepultado en el pasado?

 

   Esto último expresado sería una reflexión muy amplia al preguntarnos con mayor objetividad cuál es el futuro de la arqueología y plantea por sí misma un dilema y paradoja: Si la arqueología se orienta exclusivamente al pasado: ¿Cómo podemos hablar del futuro de la arqueología? , eso se resuelve precisamente en la zona arqueológica de Coyula Matatlán: el cementerio prehispánico  se destruye para hacer  el cementerio de la sociedad de consumo que encierra el futuro de nuestra sociedad presente, esto parece  como si estuviéramos jugando, analicemos con mayor detalle este aparente juego pero para que sea más divertido metamos al INAH Jalisco a este juego que le plantea un dilema: Dentro de cuatro años Dios mediante se celebran los 500 años de la llegada de los españoles a Tonalá que es el inicio formal para la celebración de los 500 años de Guadalajara: ¿Tendrá el INAH Jalisco autoridad y calidad moral para hablar de la arqueología del reino de Tonalá?

 

 

EL CAOS Y EL JUEGO

   Admiro extraordinariamente las reflexiones teológicas del Papa Benedicto XVI  en particular su libro “Jesús de Nazaret” que me ha servido de inspiración para realizar un sencillo escrito aún no concluido que titulamos: “Las sandalias del Carpintero de Nazaret”  por esta admiración y respeto que siento por el Papa Benedicto XVI  me atrevo desde mi pobreza y humildad  a hacer un sencillo comentario  a una de sus obras titulada: “El espíritu de la liturgia” donde en su página inicial siguiendo una línea y tradición teológica del siglo pasado el teólogo Joseph Ratzinger   inicia su reflexión  dando continuidad a ese planteamiento donde  a la liturgia se le compara con el juego, con la teoría del juego, me permito transcribir algunas de esos planteamientos iniciales:

 

“¿Qué es realmente la liturgia? ¿Qué ocurre en ella? ¿Con qué tipo de realidad nos encontramos? En los años veinte del ya siglo pasado, se hizo una propuesta: entender la liturgia como un «juego»; la comparación se basaba en que, tanto la liturgia como el juego, tienen sus propias reglas, construyen su propio mundo, vigente en la medida en que nos involucramos en él, un mundo que, naturalmente, vuelve a su ser cuando acaba el «juego». Bajo otro punto de vista, el juego, si bien tiene un sentido, carece de finalidad y, precisamente por eso, tiene un aspecto curativo e incluso liberador; nos aleja del mundo de los objetivos cotidianos y de sus presiones para introducirnos en lo gratuito, eximiéndonos, de este modo, y por un tiempo, de todo el peso de nuestro mundo laboral. Según esto, el juego es, por así decirlo, otro mundo distinto, un oasis de libertad en el que, por un instante, podemos dejar fluir libremente la existencia. Necesitamos esos momentos en los que nos evadimos del dominio de la vida cotidiana, para poder sobrellevar su carga. Todo esto tiene algo de verdad, pero una explicación así no es suficiente, porque, en ese caso, lo importante no será a qué jugamos. Efectivamente, lo que hemos dicho juego, y en cada juego existe un esquema fijo impuesto por sus reglas, que se materializa muy pronto en su propio gravamen y sus propias finalidades. Si pensamos en el mundo del deporte actual, en los campeonatos de ajedrez o en el juego que sea, en todos los casos se pone de manifiesto que el juego, si no se quiere perder en un mero jugueteo vacío, rápidamente pasa de ser lo totalmente distinto, de ser un anti-mundo o no-mundo, a ser una parcela del mundo con leyes propias.”

 

  Este planteamiento inicial desde mi punto de vista estrictamente personal no parece ser conveniente dada la importancia trascendental de la Liturgia, se parte del juego y la teoría del juego cuando la liturgia es fuente y el culmen de la vida cristiana, es el  precio elevadísimo de la Redención realizada por el Señor Cristo Jesús en la Cruz,  es lo más grande y trascendental de toda la humanidad, de todo hombre, solo los soldados romanos indiferentes al dolor del Señor Crucificado puede ponerse a sus pies  a jugar dados para dejar al Señor desnudo, esto quita seriedad a la pastoral Litúrgica , desvirtúa los sufrimientos del Señor en la Cruz que se verían como un juego,  y en consecuencia ensombrece la tarea teológica.

 

   Esta tesis  teológica  requiere una amplia reflexión pero nos apartaríamos de nuestro objetivo, solo hemos de decir que a los fieles cristianos se nos acusa de negar el mundo  y poner nuestra meta en el cielo, con ello desatendemos el mundo y creamos  otros mundos paralelos y esto encierra  una irresponsabilidad del que se nos pedirán cuentas, tenemos el mundo alucinante  de las drogas o los mundos virtuales fantásticos  que niegan el mundo y la realidad real, todo ello es la evasión y negación de la realidad que termina siendo  un grandísimo problema  al tratar de determinar nuestra responsabilidad y terminaríamos justificando la Liturgia como un juego.

 

   Con la excepción de esta sencilla observación  esta obra del Papa Benedicto XVI  nos orienta y nos da luces  sobre los tesoros admirables de la liturgia, pero dejemos a los teólogos esa tarea  y veamos más bien nuestra responsabilidad como fieles laicos.

 

 

EL FIEL LAICO Y SU MISIÓN

DEL ORDENAMIENTO DE LAS REALIDADES TEMPORALES

     

      Tratamos de adivinar  el fin que tendrá la sociedad de consumo  de la que somos parte que origina los grandes vertederos, como fieles laicos nos han encomendado nuestros padres del Concilio Vaticano II mediante una nueva evangelización el ordenamiento de las realidades temporales , poniendo en claro el Papa Juan Pablo segundo la vocación y misión de los laicos en la Iglesia y en el mundo que se deriva  esta doble misión de su bautismo en que se constituye como sacerdote, profeta y rey, desde luego esta dignidad de sacerdote en el fiel laico lo hace partícipe del sacerdocio común no del ministerial, en cuanto a profeta que le confiere la tarea evangelizadora, mientras la pastoral social es la atención a la problemática del mundo orientada todo ello al ordenamiento de las realidades temporales, el fiel laico tiene por misión propia  el orden no el caos, estamos entonces ante el caos y el desorden  como lo hemos mencionado anteriormente, se nos han dado dones y carismas  para entender ese orden, ¿Pero de donde se deriva ese orden?, ya hemos expresado que el caos y el desorden se oponen al orden de la creación de Dios , esa creación que es destruida en la extraordinaria Barranca de Tonalá, y por otra tendríamos la pastoral o calendario Litúrgico.

 

   Para ahondar un poco más en estas reflexiones hemos de mencionar que en capítulos anteriores hemos visto el orden del calendario prehispánico que refleja ese orden cósmico de la creación de Dios  que han superado  esa confusión y caos, ahora engranamos a esos calendarios solares y lunares el calendario litúrgico, el tiempo sagrado, la fiesta de la pascua determinada por el ciclo solar y lunar, repetimos entonces que el tiempo se vuelve sagrado , es decir la historia  se transforma  mediante la Eucaristía  o la Cruz en historia de la Salvación, el Señor de la Historia se hace presente en nuestras vidas aquí y ahora.

    En el sencillo ensayo en borrador de su servidor titulado: “Las Sandalias del Carpintero de Nazaret” y que como ya hemos dicho está inspirado en la obra del Papa Benedicto XVI: “Jesús de Nazaret” en el Capítulo 7 de este sencillo ensayo abordamos algunas cuestiones sobre la pastoral  liturgia vista desde la sencillez de los fieles laicos, el orden del calendario litúrgico  de tal modo que no es necesario  repetirlas.

 

 

LOS 500 AÑOS DE GUADALAJARA

Y EL OLVIDO DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS

 

   Vemos por ejemplo que Guadalajara se prepara para celebrar sus 500 años, como ciudad se conoce la fecha de su peregrinación y de su asiento definitivo, puede reconocerse su origen y su existencia, por ello puede celebrarse.

 

   Pero no así la fundación del pueblo de Tonalá , menos aún conocemos la historia y fundación de Tlaquepaque, Zalatitán, Huentitán o Tetlán, no tiene fecha de nacimiento, no están registrados , por tal razón ellos no pueden celebrase  como lo hará Guadalajara, su origen es confusión  y tinieblas, nacieron de la nada,  se tratará de adivinar su fecha de fundación mediante las cartas o juegos de dados, estos pueblos existen por suerte y casualidad, no son nada ni nadie, son pueblos y hombres que no tienen  historia ni rostro  y con esa misma facilidad pueden ser deformados,  destruidos y desaparecer sin que a nadie le importe, como en efecto ha ocurrido.

 

   Celebrar   Guadalajara antes que Tonalá , antes que su posible reconstrucción arqueológica  de Coyula Matatlán  es contradecir la tarea noble de esta nueva evangelización  ya que cometeríamos los mismos graves  omisiones de la primera evangelización  que permitieron la destrucción y exterminio  de los pueblos prehispánicos del Occidente de México, una Nueva Evangelización  por parte de la Iglesia en Guadalajara  plantea  necesariamente una nueva visión de valoración y reconstrucción arqueológica e histórica del Occidente de México.

 

LA RUPTURA DE LA ARQUEOLOGÍA Y LA HISTORIA

EN GUADALAJARA

 

   Es evidente por mucho que el INAH Jalisco se empeña en  minimizar,  ocultar y sepultar el crimen del resquebrajamiento  de la zona arqueológica de Coyula Matatlán  con la basura de Guadalajara,  la historia, la arqueología y la antropología  en Guadalajara  a partir de ese hecho lamentable y vergonzoso  ha sufrido un quiebre y una fractura, es una ruptura radical y absoluta en la forma  en que se ha escrito e interpretado la historia en Guadalajara, si durante 30 años  se permitió la destrucción de la zona arqueológica con la basura de Guadalajara  es evidente que a los arqueólogos, antropólogos, historiadores y cronistas de Guadalajara no les importa en lo más mínimo nuestro pasado prehispánico , ellos podrán hablar y desbordarse  sobre la historia de Guadalajara, pero curiosamente los pueblos indígenas en torno a Guadalajara no tienen historia y: ¿Y cómo podemos emprender una nueva evangelización  si tenemos una pobre y torcida visión de los pueblos indígenas  que ha sido esclavizados, despojados  y es donde se extiende la marginación y la pobreza presente en las distintas épocas históricas?,  ¿Haremos esta nueva evangelización a la que nos envían nuestro Padres Conciliares con la espada y la cruz? ¿Haremos esta evangelización  con el poder del Estado, con la fuerza policiaca y militar  en los ahora descendientes de los pueblos indígenas?

 

     Su  historia es una exaltación y justificación al poder que sirven, la historia y  arqueología como instrumento de  poder  de explotadores y conquistadores que han cometido grandiosos despejos y crímenes contra los hombres y pueblos más vulnerables y desprotegidos, en este caso los pueblos indígenas,  la historia de los desposeídos y olvidados,  de los explotados y esclavizados, de los que no tienen voz ni rostro, de los excluidos y pobres y que son nada ante los poderes del mundo,  los hombres que viven entre la basura, en el lado oculto de la brutal y criminal sociedad de consumo: ¿Pueden esos hombres de la basura tener y escribir su propia historia? ¿Pueden los olvidados y marginados reconstruir su  historia?

 

   Al expresar esa ruptura de la arqueología de Jalisco  no es por que queramos forzar la historia en beneficio de nuestros intereses personales, pues de hecho, como ya hemos dicho  no somos ni arqueólogos  ni historiadores, pero el Señor de la Historia Cristo Jesús  nos ha dado en su providencia esos dones y gracias, esos talentos  que no podemos  esconderlos enterrándolos bajo tierra, sino más bien  según nuestras  pobres y limitadas  posibilidades desenterrar los tesoros de la arqueología  y mostrarlos a la luz del día, pues en efecto los fieles  somos luz del mundo.

 

   Con  respecto a esas metodologías para la interpretación  arqueológica e histórica  no usamos por ejemplo  como una receta  el materialismo histórico de la filosofía marxista como se ha auxiliado  de ella la Teología de la liberación y su opción preferencial por los pobres comprendida particularmente  desde  el proletariado y la lucha de clases y no desde la pobreza evangélica , sino que más bien hemos procedido  conforme al caminar del  Señor en la historia en el tiempo y el espacio, tratando de injertar  y transformar la historia particular en la Historia de la Salvación, desconociendo si  logramos esa meta, pero al menos es esa nuestra sencilla ofrenda colmada de debilidad  que presentamos ante el altar del Señor para que sea transformada eucarísticamente.

 

    En la Eucaristía  que es el sacramento de su pasión, muerte y resurrección  celebrado por los franciscanos  en la capilla o catedral hecha de basura Cristo Jesús el Señor de la Historia  se hace contemporáneo nuestro , se hace nuestro compañero aquí y ahora , y en el viacrucis  en Coyula Matatlán no es un juego  teatral , en el fondo  encierra la brutal y criminal sociedad de consumo  que termina por destruir la creación de Dios  y crucificar al Señor, la eucaristía como luz  en que se abre los ojos de los peregrinos de Emaús y reconocen al Señor Resucitado  iluminan esas ofrendas  milenarias prehispánicas y anuncian la resurrección de esos hombres que fueron sepultados en Coyula Matatlán, la arqueología  es una sombra o figura  de su resurrección  y al mismo tiempo la muerte y sepultura de nuestra sociedad de consumo, ante esta metodología del Señor de la Historia  no hablamos del pasado  con la arqueología  sino que tratamos del futuro, esto lo repetimos: Nuestra arqueología  es un espejo  que define  y reconstruye  nuestro rostro e identidad  como mexicanos siendo que la conquista  española  iniciada en Tonalá en 1530  es tan solo una etapa histórica  transitoria  de nuestro proceso histórico milenario como ya lo hemos repetido  anteriormente  pero lo ratificamos dado su importancia, no somos españoles descendientes de la Guadalajara España   sino indígenas mexicanos cuya rica herencia está encerrada en la arqueología proyectada a su vez al futuro.

 

 

LA FALSA ARQUEOLOGÍA ATADA AL PASADO

  

   Se tiene la creencia  como ya hemos expresado que nuestra fe está ligada al pasado, a acontecimientos de hace dos mil años, que los fieles cristianos  pertenecemos  y estamos encadenados a lo viejo,  incapaces de sumarnos al desarrollo asombroso  de las tecnologías que harán el brillante futuro de la humanidad.

 

   La reciente  encíclica del Papa León XIV  publicada el pasado 15 de mayo del 2026  desmiente  lo antes expresado, esta encíclica  aborda luces y sombras  sobre las nuevas tecnología como es la inteligencia artificial e incorpora a los fieles  cristianos  a un debate ante el impacto mundial de  estas tecnologías de vanguardia conforme a los lineamientos  históricos de la Doctrina Social de la Iglesia.

 

LA ENCICLICA DEL PAPA LEÓN XIV

MAGNIFICA-HUMANITAS

 

    En esta reciente encíclica el Papa León XIV  hace en el primer capítulo  un resumen  de la Doctrina Social de la Iglesia  iniciada propiamente  con el Papa León XIII al publicar su encíclica “Rerum novarum”    “Nuevos asuntos” , publicada  en 1891  cuando vive el mundo  una de sus etapas  de mayor transformación como es el inicio de la revolución industrial, con ello la Iglesia oportunamente  se preocupa  por la problemática del mundo, es evidente que el cardenal   Robert Francis Prevost Martínez al ser nombrado Papa   cambia su nombre a León XIV expresando con ello  la continuidad de Rerum novarum  dando continuidad a la Doctrina Social de la Iglesia, al respecto el papa León XIV expresa:

 

3. Con este espíritu, en 1891  León XIII publicó la Encíclica Rerum novarum  , cuyo 135° aniversario celebramos este año con profunda gratitud. Con ese documento, mi querido Predecesor impulsó aquella reflexión sobre la sociedad, la economía y la política que hoy llamamos “Doctrina social de la Iglesia”. Y cuando algunos objetaban que la Iglesia no debía desperdiciar energías en cuestiones mundanas, sino preocuparse por comunicar un mensaje de vida eterna, él respondía con realismo y sabiduría que el anuncio del Evangelio no puede olvidar la vida concreta de los pueblos.  Han pasado muchas décadas desde entonces, y el Magisterio, los pastores, los teólogos y los fieles han seguido reflexionando sobre las cuestiones sociales a la luz del Evangelio. Hoy, la Doctrina social de la Iglesia es un patrimonio de sabiduría, en el que encontramos principios para pensar, criterios para discernir y juzgar, y orientaciones concretas para actuar. Se fundamenta en la Sagrada Escritura y en la Tradición y, en diálogo con las ciencias, nos ayuda a leer con lucidez los desafíos del presente, identificando caminos adecuados para vivir un testimonio cristiano límpido, con alegría y al servicio del mundo. No es un conjunto estático de conceptos, sino un corpus vivo de verdades, que custodia e interpreta la vocación de la humanidad a una vida plena y justa. A esta tradición viva deseo, por tanto, sumar mi voz, invocando la asistencia del Espíritu de sabiduría, que habita en el mundo desde su creación (cf. Pr 8,22-31).

 

    En este resumen que ofrece el Papa León  XIV se agrega: La encíclica Quadragesimo anno de Pio XI publicada en 1931, san Juan XXII publica la encíclica Mater et magistra y luego Pacem in terris, luego el Papa León XIV menciona la gran contribución del Concilio Vaticano II, Pablo VI  publica la encíclica Populorum progressio y después Octogesima adveniens, san Juan Pablo II  publica la encíclica Laborem  exercens, luego Sollicitudo rei sociales, después Centesimus annus, el papa Benedicto XVI publica la encíclica Caritas in veritate, el papa Francisco publica la encíclica Gaudium et spes luego Evangelii gaudium  y después publica la encíclica Laudato si, luego Fratelli tutti, finalmente publica Dilexit nos.

 

   Esta doctrina social como expresa el Papa León XIV   no es  una doctrina o pensamiento personal sino que es un patrimonio común  de la Iglesia  de los últimos dos siglos que expresa esa unidad  y comunión eclesial  y que nosotros los fieles laicos  hemos de respetar siendo fieles  a sus principios, no buscamos  nuestro pensamiento  o doctrina personal sino la doctrina de la Iglesia  confirmada  con nuestros padres  del Concilio Vaticano II.

 

 

   Así como hemos expresado  la unidad  y comunión eclesial  con la pastoral Litúrgica en el sencillo ensayo de su servidor titulado: “Las Sandalias del Carpintero de Nazaret” inspirado a su vez en la obra del Papa Benedicto XVI titulado “Jesús de Nazaret”, así también ahora, seguimos los lineamientos y directrices   de la Doctrina Social  de la Iglesia para abordar y profundizar sobre la historia y la arqueología, no es entonces una iniciativa o logro personal, no hay motivo para vanagloriarse, si es que en la basura puede un hombre vanagloriase.

 

 

LA MAYOR Y MÁS PROFUNDA TRANSFORMACIÓN

DE LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD

CON LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL Y TECNOLÓGICA

QUE ORIGINAN LOS GRANDES VERTEDEROS

 

     Siguiendo esas líneas pastorales reflexivas del Papa León XIV  podemos expresar que en los dos últimos siglos la humanidad ha vivido la época de mayor transformación  de la historia  debido a la revolución industrial y tecnológica, superando a todas las épocas juntas de los últimos 5000 años, por lo tanto nos ha tocado vivir una época extremadamente  acelerada y compleja, por ello nuestra Iglesia redobla esfuerzas  para responder a esos desafíos.

 

   Estos nuevos hombres del pensamiento científico , de la ciencia  aplicada a la industria y la tecnología rechazan todo aquello  que no puede   demostrarse física y matemáticamente, que no puede ser pesado y medido,  comprobado por los sentidos y el experimento del laboratorio, solo importa el cuerpo y la materia, el objeto que puede transformarse industrialmente y volverse una mercancía, por lo tanto la fe,    los principios religiosos, los aspectos  espirituales y morales  son incompatibles  con los principios  de la ciencia y el pensamiento científico.

 

 

LA CREACIÓN DE DIOS

ANTE LA CIENCIA Y EL PENSAMIENTO CIENTÍFICO

 

   Dios ha creado el universo con todo aquello que contiene: las estrellas, el sol, la luna, la tierra,  los mares, las montañas,   los minerales, lagos, ríos, los árboles, las aves, los reptiles, los peces, los insectos, los animales domésticos, las fieras y ha creado al mismo hombre  y le ha dado sabiduría, ciencia y entendimiento   para someter la creación y  ser el hombre  señor de la creación.

 

     Esta creación de Dios de millones de millones de especies está colmada de infinitas maravillas  a tal grado de que podemos decir que el hombre  solo ha descubierto  probablemente  tan solo un 3% de esa creación,  si vemos por ejemplo  las dimensiones del universo creado,  o vemos  el mundo de los insectos, millones de insectos que  con órganos y miembros con funciones admirables que el hombre de la ciencia y del pensamiento científico  no lo pueden explicar,  vemos  a pequeños organismo  que trastornan los planes de la humanidad como es el caso de la pandemia del coronavirus ,  hay seres vivos en los oscuros abismos de los océanos donde el hombre   no ha podido explorar  y viven ahí organismo asombrosos.

 

     El hombre del desarrollo industrial y tecnológico  ha descubierto y desarrollado  varios inventos  que han cambiado la historia de la humanidad:  el motor de vapor y de derivados del petróleo y la electricidad, mediante la experimentación con materiales   ha desarrollado una amplia gama de materiales industriales, mediante ensayos de laboratorio ha desarrollado nuevas medicinas , la física ha desarrollado  la energía atómica,  con la electricidad  han creado millones de aparatos, desarrollado los medios de comunicación masivos y han impulsado  la era electrónica,  las máquinas  como trenes, carros, aviones y era espacial han revolucionada el mundo y transformado radicalmente la vida del hombre, hoy como nos enseña el Papa  León XIV la era digital con los teléfonos celulares plantea una nueva y profunda revolución que cambia totalmente  la historia de la humanidad y plantea grandes desafíos  para la Iglesia.

 

    Ante estos espectaculares  logros  industriales y tecnológicos el hombre ha dejado de maravillarse  de la creación de Dios, la creación será solo una fuente de materias primas baratas y abundantes  para ser transformadas industrialmente, se desarrolla un antropocentrismo  industrial y tecnológico  donde el hombre adora las propias obras de sus manos, esto originan  una fascinación por el futuro  que puede construir  el propio hombre  excluyendo a Dios de ese proyecto futurista, gracias al acelerado desarrollo industrial y tecnológico y en consecuencia aparece la sociedad de consumo , la sociedad instantánea y desechable, los gigantescos vertederos de basura como lo es Coyula Matatlán.

 

    En este futurismo  industrial y tecnológico  el pasado, la historia no tienen importancia, las religiones están atadas a ese pasado arcaico  y obsoleto, todos esos principios  abstractos   son inoperantes en estas nuevas sociedades ultra modernas, rápidas e instantáneas, la carrera acelerada al futuro digital y tecnológico desprecia brutalmente la historia y la arqueología, el pasado es un estorbo, un distractor que debe ser  relegado,  olvidado, desechado y destruido.

 

    Ya hemos expresado que según ellos  Dios reinaba  en sociedades ignorantes y supersticiosas, en hombres débiles  que los asustaba y amenazaban las fuerzas naturales de la creación y del que ahora el hombre dice tener dominio  mediante sus máquinas, pero  si Dios ha creado al hombre: ¿El Creador no conocerá  lo que es  y puede llegar a hacer el hombre con esa  ciencia y sabiduría que el mismo le ha dado? Aquel que dio dominio al hombre sobre su creación: ¿No tendrá dominio sobre el hombre? ¿Lo creado se puede volver contra su Creador?

 

   Las profundas interrogantes y problemas  que aquejan y angustian al ser y el corazón del hombre no pueden ser  respondidas en el deslumbrante futurismo de la ciencia  y del pensamiento científico  aplicados a la industria y la tecnología  en la revolucionaria era digital, sino en acontecimientos  de ese viejo pasado  que desprecia y que ocurrieron hace ya casi dos mil años, la historia y la arqueología  de la obra de la Redención  determinan las luces  que orientan el verdadero futurismo, una carrera  futurismo industrial y tecnológica que no esté apoyada y cimentada  sobre ese pasado milenario  esta irremediablemente destinada  a  desquebrajarse, hundirse y perderse, a tropezar con la humilde Piedra.

 

  Ese futurismo  industrial y tecnológico  termina por engendrar  un materialismo brutal  que culmina  por esclavizar, cegar  y aprisionar al propio hombre, las fuentes de la verdadera alegría y de la paz del corazón del hombre van más allá de un futurismo  materialista de ciencia y la tecnología, más allá de la sociedad de consumo, hoy como en ninguna otra época  de la humanidad el hombre se siente tan inseguro e  infeliz, dice tener todo y siente un enorme vacío  en las profundidades de su ser,  vive en grandes ciudades rodeado de millones de hombres  y sin embargo el hombre se siente solo, tiene asombrosos sistemas de vigilancia  y  cada día se siente más inseguro y amenazado por el propio hombre, ha credo nuevas medicinas y al mismo tiempo han aparecido  nuevas y terribles enfermedades, tiene permanentemente un teléfono celular en sus manos que supuestamente  lo conecta con el mundo y termina aislándose del mundo  y la realidad real,  los jóvenes no tienen esperanza en el futuro  y son profundamente infelices y encuentran el fácil  mundo   de las drogas.

 

   El hombre desarrollo admirables tecnologías  que al final  se volvieron  terribles armas de destrucción masiva  que traen al hombre  sufrimiento y muerte, el mundo industrial y tecnológica ha creado el mundo de la diversión y el entretenimiento  repite y canta con sus máquinas ese mundo feliz  que se puede comprar  en los súper mercados, los falsos profetas  que anuncian la felicidad, la diversión y el entretenimiento   como corona de la sociedad de consumo, la felicidad en bolsas y paquetes desechables, pero todo es una simulación y una máscara  en el que el hombre oculta  su desencanto y frustración , las pantallas fosforescentes digitales es un mundo de ensueños   del que el hombre despierta, los que prometen la luz  para iluminar  el futuro del hombre  se ha transformado en oscuridad.

 

  La Luz verdadera brillo hace dos mil años, es la luz de la arqueología e historia de la Salvación, la destrucción del mal y de la muerte que amenaza en todos los tiempos, épocas y generaciones  al hombre, solo desde esa Luz  podremos distinguir  los grandiosos males  que están destruyendo aceleradamente  nuestra sociedad futurista  industrial y tecnológica guiados por las luces de las pantallas de los teléfonos celulares, en los grandes vertederos de basura se va escribiendo su propia historia de su infelicidad, frustración y destrucción.

 

   Si así fuera  como pregonan  los profetas de la  era industrial y tecnológica haría a los hombres de nuestra época y generación los más felices de todas las épocas históricas, y sin embargo nuestros jóvenes están gravemente amenazados por las drogas, los niños con sus risas  han desaparecido de nuestro mundo, los niños son el verdadero futuro de  nuestra sociedad, no los celulares de la última generación, hoy en muchos países cada vez ven la urgencia de prohibir a los menores de edad el acceso a las redes sociales, se van viendo los gravísimos peligros de la gloriosa era digital, con esta lógica nada amenaza tanto al futuro que son los niños  como el teléfono celular y las redes sociales: ¿Dónde está entonces el admirable futuro de la revolución digital?

 

  

Podemos concluir  que la industria y la tecnología  enteramente objetiva y materialista  terminan   por deshumanizar al hombre, el objeto o instrumento por muy sofisticado que sea  no puede superar la dimensión  eterna  del ser del hombre , el dilema siempre presente  entre el objeto y el ser , no se es más por tener más como expresa el Papa  León XIV:

 94. El peligro de que la humanidad sea víctima de sus propias conquistas había sido ya percibido con lucidez por san Pablo VI, cuando advertía que «los progresos científicos más extraordinarios, las proezas técnicas más sorprendentes, el crecimiento económico más prodigioso, si no van acompañados de un auténtico progreso social y moral, se vuelven, en definitiva, contra el hombre». [121] Por eso el progreso técnico, valioso en sí mismo, requiere un discernimiento sobre la visión antropológica que lo guía y los fines que persigue. Si el desarrollo tecnológico avanza sin una adecuada maduración ética y social, puede suceder que aumenten los medios sin que crezca en la misma medida la humanidad: se “tiene másˮ, pero no se “es másˮ, y la persona corre el riesgo de ser valorada principalmente en base al rendimiento que ofrece.

 

   Hemos de ver  en esta reflexión que la sociedad agrícola ganadera había permanecido  más o menos  inalterable  durante más de 5000 años, en ese contexto se da la historia  del pueblo de Dios y la Obra de la Redención  realizada por el Señor de la Historia hace ya casi 2000 años, por ello nuestra fe  está ligada al pasado , a sociedad agrícolas y ganaderas, incapaz de entender  e incorporarse a ese revolución industrial y tecnológica del hombre  haciendo con ello la época  de mayor desarrollo  y transformaciones aceleradas, una sociedad extremadamente  revolucionaria que impacta fuertemente en el ser y el quehacer de la Iglesia.

 

   Pero veamos que los grandes vertederos de basura  como lo es Coyula Matatlán  con millones de toneladas de basura  es precisamente el fruto final de la ultra moderna sociedad industrial y tecnológica  y encierra a su vez el sombrío futuro  de esta sociedad: ¿Puede tener futuro la sociedad de consumo industrial y tecnológica de Guadalajara?

 

    Esta tendencia al futuro  mediante la sociedad del desecho  y de la novedad  de la moda, originan  el desprecio y destrucción  de lo viejo, de  lo pasado de moda, por ello esta sociedad del desecho en  Guadalajara es indiferente a la destrucción arqueológica  en Coyula Matatlán , se proyectan siempre  a ese futurismo  novedoso  volviéndose una carrera cada vez más acelerada rompiendo dramáticamente con el pasado, entre ellos nuestra fe  que se deriva y está enraizada  en costumbres, principios y doctrina  de hace aproximadamente 4000 mil años.

 

   Toca entonces a los teólogos de la Iglesia  redescubrir en la era ultra moderna  la importancia de la historia y de la arqueología concretamente al emprender una nueva evangelización.

 

EL FUTURO DE LA ARQUEOLOGÍA

VISTA DESDE COYULA MATATLÁN

 

  Para responder a este encabezado  se desprende una pregunta obligada: ¿Qué beneficios aporta  la arqueología  y la historia  al tiempo presente y futuro? Cuando una arqueología se queda  encerrada  en el pasado  como lo hace la vieja escuela del INAH Jalisco deja de tener interés y trascendencia  para el presente, es solo una vitrina museográfica que exhibe antigüedades  para los turistas, esa pregunta inicial va más allá: ¿Podemos  despreciar y olvidar  a nuestros padres y abuelos?, más aún: ¿Podemos negar y desconocer  los orígenes y el proceso histórico de nuestra nación que encierra nuestra identidad más profunda?, el ser mexicano determina una escala de valores  que define nuestro lenguaje , nuestras tradiciones y costumbres, nuestra forma de ser y de vivir, y que en cada nación es propio y único, sin estos referentes el hombre se aventura a un futurismo sombrío e incierto al perder la fuente y raíces de su propia identidad, la arqueología en lo profundo es una cuestión antropológica, del hombre presente, de lo contemporáneo, ese es el pleno sentido de la arqueología en el presente y el futuro.

 

  El Señor de la Historia Cristo Jesús  expresa en una de sus parábolas  que el Reino de los Cielos  es como un tesoro escondido  y luego expresa  que tanto lo nuevo como lo viejo son tesoros  de los que se ha de sacar lo mejor de ellos, en este caso la arqueología  enterrada  es para nuestro pueblo  mexicano un grandioso tesoro que debe de ser redescubierto ante la luz de esa nueva evangelización, la Iglesia en consecuencia  ante esta nueva etapa   ha de ser formadora de una nueva  generación de historiadores y arqueólogos.

 

   Estamos ante nuevos colonialismos  impulsado por las grandes corporaciones trasnacionales, la llamada globalización que destruye toda forma de nacionalismos y uniforma a estos hombres y naciones a los intereses  mercantilistas y utilitarios  de la cultura industrial y tecnológica, los nacionalismos  históricos encierra formas particulares de ser, vivir, de consumir que por lo general se oponen a las modas  y estilos  de las grandes corporaciones trasnacionales, por ello los nacionalismos  e historia deben de ser destruidos para imponer un neocolonialismo  industrial y tecnológico creando en consecuencia nuevas explotaciones y esclavitudes.

 

    La fe, la evangelización a la que envía el Señor  a todas las naciones  no es un imperio colonialista, no es una espiritualidad globalizada  impuesta a la fuerza unida a conquistas militares como fue la iniciada en Tonalá hace 500 años, no es entonces la Cruz unida a la espada, la fe unida a los militares del que se pueda decir luego que ha sido una conquista espiritual que ha dejado una  mortandad   y destrucción terrible como fue la conquista española  y la antigua evangelización en Jalisco.

 

  La cultura urbano industrial  es instantánea y desechable , este concepto de lo instantáneo no le permite la espera, es una sociedad con mucha prisa unida al ritmo  acelerado de máquinas , por ello rompe con los propios ritmos naturales y biológicos  que tiene un proceso lento  de  maduración, de crecimiento y fructificación, el ritmo lento y pausado de las estaciones, el lento crecimiento del hombre en el seno materno que necesita la dulce y sagrada espera , el lento crecimiento del niño al aprender a hablar y a caminar, etc. La espera para la cultura urbano industrial  es insoportable, todo tiene que ser transformado  y vuelto mercancía  de forma rápida e instantánea  para crear la sociedad de consumo, trillones de mercancías  envueltas en bolsas, botes y botellas desechables:  ¿Cuantos billones de toneladas de basura se producen al día en todo el mundo? ante esto  ¿Puede la sociedad de consumo tener futuro?

 

  Vista esa importancia de la arqueología e Historia de la Salvación  cuyos tesoros  están enterrados en el pasado , en consecuencia la Iglesia  antes que cualquier otra institución  gubernamental o educativa  ha de dar una importancia  fundamental  a la historia y a la arqueología de los pueblos a los que evangeliza, en resumidas cuentas, solo desde la Iglesia  podrán surgir  nuevas escuelas  histórico arqueológicas en Jalisco, siendo el INAH Jalisco un caso perdido.

 

 

LOS MUERTOS DE COYULA MATATLÁN

Y LOS MUERTOS  DEL DESARROLLO INDUSTRIAL Y TECNOLÓGICO

 

   En Coyula Matatlán  se une la arqueología  y el fin o cementerio de la sociedad de consumo, la unión asombrosa de cementerios prehispánicos y cementerios industriales y tecnológicos, por lo cual la arqueología desde esta visión y perspectiva ve en las piezas arqueológicas milenarias un espejo que hace comprender  nuestra propia sociedad de consumo , la arqueología se proyecta no al pasado sino al futuro, pues es evidente que Coyula Matatlán  es un cementerio prehispánico y es un cementerio de la sociedad de consumo, el hombre milenario antiguo  y el hombre ultra moderno  que a pesar de su gran desarrollo  no ha resuelto el problema de la muerte, ahora entendemos con mayor claridad  la ofrenda  a los muertos en Coyula Matatlán y las ofrendas desechables a la muerte de  nuestra sociedad de consumo, la preocupación de la muerte en aquellos antiguos hombre  es exactamente la misma  que los hombres de la industria y la tecnología, las dos sociedades  incapaces a pesar de sus esfuerzos  por explicar y vencer la muerte, por alargar la vida y trascender al futuro.

 

   Entonces la arqueología  no nos hace comprender  al hombre del pasado   sino que responde a las preguntas fundamentales de nuestra propia generación y sociedad altamente desarrolladas.

 

   En este caso la muerte  que nos vuelve al pasado del tiempo arqueológico, por ello el hombre futurista  debería de tener respeto  por las tumbas prehispánicas, porque él mismo no escapará  a pesar de la grandeza de su ciencia y tecnología  al  poder  de la muerte.

 

 

 

 

LA ARQUEOLOGÍA CONFORME AL SEÑOR DE LA HISTORIA

ES UNA CUESTIÓN TEOLÓGICA

 

   ¿Cómo podemos  en esta sociedad  industrial y tecnológica  vivir  conforme a criterios y doctrinas que fueron dictadas  hace dos mil años?, Nos referimos desde luego al Maestro y Señor Cristo Jesús que enfrenta  y resuelve  la cuestión  del mal y de  la muerte del hombre que le impide al hombre trascender al futuro, la continuidad de la vida, la Resurrección del Señor que responde plenamente a esas interrogantes del hombre.

 

    Las respuestas  profundas de nuestra existencia no están en el futuro ultramoderno  industrial y tecnológico y menos aún esperando una respuesta ante la inteligencia artificial  sino en aspectos históricos y arqueológicos de hace 2000 años, la Iglesia nos hace comprender   la importancia de la historia y de la arqueología y es fundamental  para emprender una nueva evangelización distinta a la iniciada en 1530 en Tonalá, por ello la historia particular  se transforma en Historia de la Salvación,   en razón a esto la arqueología en su última expresión termina siendo  una  reflexión teológica:  Si la Iglesia  funda su fe y doctrina  en principios de hace dos mil años se  comprende entonces que debería de ser  muy conocedora y respetuosa  de la historia y de la arqueología de los pueblos que dice evangelizar: ¿Cómo puede hablar de una historia y una arqueología bíblica  y no  valora y respeta la arqueología de los pueblos y  la historia particular de cada hombre? Solo de esa forma puede realizarse una auténtica inculturación.

 

   Al romper radicalmente con el pasado  el súper desarrollo industrial y tecnológico se aventura  a un futurismo acelerado que tarde o temprano lo llevara a un precipicio, es el rompimiento entre ciudad y entorno natural, entre las obras del hombre y la creación de Dios, por ello la tierra y sus ecosistemas lucen destruidos  y amenazan ahora gravemente la propia vida del hombre.

 

.     La Iglesia en Guadalajara fiel a ese mandato de la nueva evangelización   debería de ser impulsora de esas nuevas escuelas arqueológicas e históricas,  solo así podríamos seguir  con fidelidad y coherencia  al Señor de la Historia que resucitará en su momento a esos pueblos y culturas destruidas en Coyula Matatlán y serán presentadas ante él como juez de la misma forma que nosotros, esto modifica radicalmente el concepto que teníamos sobre la historia, arqueología y antropología.

  LOS JUBILEOS Y EL TIEMPO PASADO

 Hemos visto cómo el pensamiento científico, industrial y tecnológico tiende a un futurismo acelerado, por ello desprecia y destruye el pasado, en la Historia de la Salvación Dios impone en su pueblo la celebración de los jubileos precisamente  para que el hombre no olvide el pasado y se enorgullezca de un modernismo que él construye con sus manos, los  jubileos nos permiten conocer y respetar el pasado, redescubrir la importancia de la historia, por eso enmarcamos este sencillo ensayo en los providenciales jubileos que estamos ya  casi celebrando y ya los hemos descrito anteriormente.

   El jubileo significa una fiesta, una celebración, pero particularmente una liberación,  la liberación de los pobres y oprimidos, la liberación de las esclavitudes, desde esta liberación del jubileo daríamos nuevas luces a la Teología de la Liberación como contribución  teológica de Latinoamérica considerando que los dos últimos papas son de América, de evangelizada es ahora evangelizadora, dentro de este tiempo tendríamos tres jubileos fundamentales:  La llegada de los primeros evangelizadores a Tonalá en 1530 que coincide con el jubileo de 2000 años cuando el Señor inicia su tarea evangelizadora, los 500 años de las apariciones de la Virgen de Guadalupe y particularmente el grandioso jubileo de los 2000 años de la muerte y resurrección del Señor Cristo Jesús, con ello el pasado toma una importancia fundamental y podrá explicar con mayor claridad teológica ese futurismo industrial y tecnológico, la importancia de la historia y de la arqueología, el respeto por nuestro pasado, por aquellos que nos han antecedido, entonces entenderemos que Guadalajara no puede destinar una zona arqueológica a un basurero como lo ha hecho en Coyula-Matatlán,  para Guadalajara que se prepara a celebrar sus 500 años la arqueología no tiene ninguna importancia.

 Son las maravillas del Señor de la Historia, el verdadero jubileo y el verdadero descanso  y ojala, él por su gracia,  nos permita ser contados entre sus más pobres y humildes discípulos.

 

 

                                                 Juan Ángel Peña Enríquez

                                      Pepenador del vertedero Coyula-Matatlán

  

 

Si Dios nuestro Padre

por medio del Señor Cristo JesúsSeñor de la Historia nos permite

y ayuda continuaremos con el siguiente capítulo

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