martes, 7 de abril de 2015
357.-unos jóvenes amigos del barrio
lunes, 6 de abril de 2015
356.-LOS MONJES DE OBLATOS. GUADALAJARA ANTE LA PRIMAVERA MUSICAL DEL NUEVO MILENIO Y SIGLO
LOS MONJES DE OBLATOS
GUADALAJARA ANTE LA PRIMAVERA MUSICAL DEL NUEVO
MILENIO Y SIGLO
Anexamos un sencillo video donde aparece Calos Santana, La Revolución de Emiliano Zapata, Toncho Pilatos, Grupo Maná. La música en Guadalajara en el siglo pasado............................................................................
A los del Oriente nos dicen los muerteros
porque en nuestro sector está el gran panteón Guadalajara, hacia el Oriente la
Luz del Mundo, los prietos, los pobres, los alacranes, los pelados, la muerte y
la violencia y al mismo tiempo Oblatos tiene herencia de monjes y misticismos y
toman ellos en esta Primavera Pascual renuevos y retoños.
En el pasado siglo los movimientos juveniles fueron
marcados por las época musicales, la música es uno de las expresiones más
atractivas para los jóvenes, dentro de ese proceso sobresale el rock and
roll que resultó una verdadera escuela
de educación y adoctrinamiento, penetración y colonialismo, todos estos
movimientos se originan en el norte, en los países ricos y desarrollados.
El tema es extenso, solo diremos brevemente
que muchas de estas expresiones fueron auténticos expresiones de protesta y
rebelión y otros fueron también la expresión de una sociedad en decadencia que
se identifican plenamente con el mal, de ello resultaron los ídolos que
exaltaron la oscuridad, el mal y la muerte y reafirmaron el imperio del
narcotráfico.
Todos
esos grupos musicales y culturales surgieron en los países del frío y el
invierno, se visten generalmente negro, el culto de la oscuridad, la negación
de la vida, temas que hemos platicado más ampliamente con nuestro buen vecino
Arón.
El rock como ha analizado Francisco Peña
extiende el colonialismo británico, la Primavera Filosófica y Teológica como
vanguardia Latinoamericana ha de ser
atractiva ante todo para nuestros jóvenes, la primavera como nuevas expresiones
de arte y cultura, un Renacimiento artístico y cultural con el Papa Francisco.
Hemos de conocer con detalle y profundidad
que las nuevas expresiones artísticas y culturales en los países invernales del
primer mundo tienen grandes aspectos
positivos en su búsqueda y expresión, muchos de ellos expresan un deseo y una
sed por lo místico, de lo sagrado, a veces claro y otras veces oscuro, es una rebelión
contra su propia sociedad de consumo intrascendente y vacía, por ello estos
grupos de la New Age y toda una gama de
llamada tribus urbanas muestran una
cierta religiosidad urbana, conceptos aislados como la luz y la oscuridad, o
bien sincretismos de distintas religiones, otros muestran panteísmo o defienden
distintas causas de la tierra, por tal razón la Vanguardia Filosófica y
Teológica del nuevo milenio y siglo ha de ser también una expresión artística y
cultural especialmente de la música para los jóvenes que están ellos llenos de libertad
y creatividad y en efecto a ellos pertenece antes que nadie la construcción del
futuro, esto es de gran importancia dentro de la antropología estética
mexicana, la música y sus nuevos caminos o expresiones en los horizontes
amplios y brillantes del nuevo milenio y siglo.
La era digital, los programas musicales
ofrecen al mundo verdaderos y grandiosos laboratorios donde se puede ensayar y experimenta
la música como lo hemos platicado con el
químico y músico tapatío Eduardo Ocampo, de esta experimentación musical
saldrán sin duda nuevos géneros musicales.
Los Monjes de Oblatos en su Monasterios del
Arte están obligados a ensayar fómulas y
ecuaciones que permitan con creatividad y libertad estas nuevas expresiones artísticas y musicales,
pues en efecto, tal Primavera es como hemos dicho un Renacimiento donde
participa especialmente la Iglesia, de igual forma los nuevos canales como las
redes sociales promueven las expresiones
de esos grupos que por lo general eran censurados y vetados por las instituciones
tradicionales de los medios de
comunicación como la radio, televisión y cine
que son ciertamente los que construyeron esas épocas e ídolos que ahora
son obsoletos e inoperantes.
Los Monjes y Místicos de la Nueva
Evangelización consideran por ejemplo el canto gregoriano que ha servido de
inspiración a muchos grupos de la llamada New Age, de cualquier manera el arte
del nuevo milenio y siglo ha de expresar esa sed espiritual, la necesidad de lo
sagrado en la historia del hombre, en estas nuevas sociedades y ciudades, un
gran reto y una bella responsabilidad a la misión de los laicos.
Juan Ángel Peña Enríquez
domingo, 5 de abril de 2015
355.-PRINCIPIOS FILOSÓFICOS Y TEOLÓGICOS DE LAS PRIMAVERAS EN EL MUNDO DEL NUEVO MILENIO Y SIGLO
El tiempo de la pascua se determina conforme
a las fases de la luna y el equinoccio de la primavera.
En tiempo de Cuaresma los fieles nos
internamos al desierto, antes de que fuera el cambio climático en este tiempo se sentía la resequedad y el calor, la falta de agua, se había salido
de la esclavitud de Egipto y de la
abundancia del Nilo y se caminaba en
medio del desierto hacia la Tierra
Prometida.
En este tiempo los árboles pierden su verdor, se miran secos, la
cuaresma es una continuidad del invierno, la vida se reduce considerablemente,
por esta razón la Pascua del Señor que es la vida en plenitud es la expresión
total de la Primavera, el mal y la oscuridad buscaban la destrucción de la
vida, como Resurrección vuelve a surgir
y será la fuente misma de una vida abundante e interminable, la
eternidad, este es la Roca o fundamento de las Primaveras del Mundo, de todos
aquellos movimientos que buscan el derecho, la libertad, la dignidad, la
justicia, la paz y la vida del mundo.
Esta relación entre el invierno y primavera
será una constante en la vida del hombre sintiéndose cada vez más debido al
cambio climático y el calentamiento global que sacará al hombre de la comodidad
y confort de su sociedad de consumo brutal
e irracional, en esta Cuaresma y Pascua 2015 los cambios climáticos han sido alarmantes, sobre todo
para los campesinos del mundo, miles de productos agrícolas han sido dañados
como el trigo, el café, el frijol, Etc. Estos son los signos de los tiempos que
se han de interpretar cuidadosamente.
La Primavera es entonces un renuevo, un retoño,
la Resurrección del Señor, la Resurrección de la Vida que se extiende al mundo
y la creación, en esta fuente inagotable de la vida se renueva el corazón ,
nuestra sociedad y mundo, las viejas estructuras, el nuevo tiempo, el nuevo
milenio y siglo, por tal razón hemos de dejar los viejas sistemas ideológicos y
culturales que construyeron la sociedad
del siglo pasado , bajo esa Luz del cirio Pascual que marca el tiempo, el alfa y omega, hemos
de definir nuevos rumbos del nuevo
milenio y siglo , esto nos compromete a ser vanguardia, una vanguardia filosófica
y teológica, la Primavera Filosófica y
Teológica, los Teólogos del Tercer Mundo con el Papa Francisco venido del otro
lado del mundo.
El mundo, la tierra, se ha dividido entre
los del norte y el sur, entre el primero y el tercer mundo, entre los ricos y
los pobres, entre los blancos y los prietos, entre el invierno del norte y la
primavera del sur.
Ya hemos dicho que en los países desarrollados
del norte domina el invierno, la oscuridad y el frío, son ellos los blanco, en
ellos se definieron todas las vanguardias del milenio pasado, ciencia,
filosofía, tecnología, ciencia, arte, cultura, deportes, modas musicales, Etc. Etc. Ellos, los envueltos en nieve y oscuridad,
introvertidos, fríos y calculadores, gises y patéticos, el invierno, la nieve y
el frío, la negación de la luz y de la vida y por ello el hombre ha de crear
artificialmente sus paraísos, el antropocentrismo urbano e industria, el arte y cultura
centrada, encerrada en el propio hombre, porque en su invierno no hay árboles,
pájaros o insectos sino una soledad gris sin expresiones de vida sino oscuridad y muerte.
El tercer mundo o sur es tan solo un burdo
imitador de los del norte, por ello las siembras de las Primaveras nos obliga a que seamos también Vanguardia,
ante nuestra responsabilidad la Primavera Filosófica y Teológica, renuevos,
retoños o vanguardias como fuerza y luz
de esa Resurrección que nos libra de toda esclavitud y opresión, de todo
aquello que limita la vida plena, no solo del hombre sino de todo ser viviente
de la tierra.
Tenemos ante sí como fruto Pascual un nuevo pensamiento, nuevos sistemas y estructuras
para la edificación del nuevo milenio y siglo, UN NUEVO HOMBRE, una nueva antropología, grande y fascinante es nuestra
misión y responsabilidad, terminamos esta sencilla reflexión con las palabras
del Papa Francisco en su encíclica: “La Alegría del Evangelio” 276.
“Su resurrección no es algo del pasado;
entraña una fuerza de vida que ha penetrado el mundo. Donde parece que todo ha muerto, por todas pares vuelven a
aparecer los brotes de la resurrección. Es una fuerza imparable. Verdad que
muchas veces parece que Dios no existiera: vemos injusticias, maldades,
indiferencias y crueldades que no ceden. Pero también es cierto que en medio de
la oscuridad siempre comienza a brotar algo nuevo que tarde o temprano produce
un fruto. En un campo arrasado vuelve a aparecer la vida, tozuda e invencible.
Habrá muchas cosas negras, pero el bien siempre tiende a volverá a brotar y a
difundirse. Cada día en el mundo renace la belleza, que resucita transformada a
través de las tormentas de la historia. Los valores tienden siempre a
reaparecer de nuevas maneras, y de hecho
el ser humano ha renacido muchas veces de lo que parecía irreversible. Esa es
la fuerza de la resurrección y cada evangelizador es un instrumento de ese
dinamismo.”
Juan
Ángel Peña Enríquez
domingo, 22 de marzo de 2015
354.-MUNDO DULCE, MUNDO FELIZ, MUNDO COCA COLA
MUNDO DULCE
MUNDO FELIZ
Habíamos presentado una colorida silla
mexicana que la interpretamos como el descanso del hombre, el encuentro cara a cara, el poder
encontrarse y dialogar, escuchar como principio de la reflexión filosófica en un
mundo de ruido y prisa.
Para tal edificación filosófica y teológica
mexicana decíamos que hemos de crear los
instrumentos y herramientas que hagan posible el trabajo filosófico, un trabajo
totalmente desconocido y desvalorado conforme al pragmatismo industrial y
tecnológico, tales instrumentos como proyección de la Nueva Evangelización por
lo mismo han de ser extremadamente sencillos y ordinarios para no adulterar la sencillez y la fidelidad
evangélica, en base a ello hemos de sembrar y cultivar las Primaveras del mundo
del nuevo milenio y siglo.
Hemos de considerar el trabajo en la sociedad de
consumo, es decir la sobre productividad industrial, desde los multicolores
monjes de Oblatos han de cultivar flores y frutos, un nuevo estilo de vida ante
el mundo de la abundancia y el derroche.
Tenemos entonces la Primavera Filosófica y
Teológica con el Papa Francisco, la Primavera se entiende como la naturaleza,
la creación, las semillas y los frutos de la tierra de la que se alimenta el
hombre, el agua en su estado natural, el paraíso original en contraparte
tenemos la ciudad como paraíso artificial
y su transformación industrial.
La relación del hombre de las grandes
ciudades se encuentra o se debería de
encontrar con esos frutos naturales del que se alimenta , por lo tanto los
monjes multicolores de Oblatos (ese colorido de sus hábitos se debe a su
siembra de la Primavera, en consecuencia los hábitos no son grises o negros
sino que llevan pintados y bordados con vivos y llamativos colores las especies
de animales y plantas en grave peligro de extinción) se conocen por sus hábitos
alimenticios, por su estilo y forma de comer, si están sentados en una silla
mexicana se determina ahora la mesa, la
forma de comer y de beber que tienen luego grandes profundidades teológicas: El
Pan y el Vino, la mesa Eucarística que es una presentación sacramental de la
Cruz del Señor.
Pues bien, iluminemos lo anterior con las
artes mexicanas, con la cocina mexicana que es patrimonio cultural de la
humanidad , tenemos ahora frente a la silla platos, vasos y copas de los
tesoros del arte mexicano que hunde sus profundas raíces en el arte
prehispánico, la cerámica mexicana teniendo en Tonalá junto a Guadalajara una
de las más bellas del mundo, el hombre de barro, la tierra que busca el cielo,
la serpiente y el águila como principio histórico y urbano de la fundación y
edificación de México, la fuente de su filosofía, la lucha entre la serpiente y
el águila que marca las épocas históricas, la lucha del cuerpo y el espíritu,
el espíritu con alas que se eleva y la serpiente que arrastra al suelo y barro,
esa lucha permanente y cotidiana entre lo carnal y celeste, la serpiente
levantada en el desierto y explicada a Nicodemo, la Cruz donde revolotean las
águilas , aquí tenemos los instrumentos y herramientas para la transformación
de la historia y el pensamiento mexicano que encuentra en la Cruz del Señor su
profundidad, plenitud y perfección, pero esa Cruz se anticipa como una sencilla
mesa donde el hombre come y bebe.
Entonces los instrumentos y herramientas para
la transformación histórica se derivan de la Cruz y la sencillez del Evangelio,
esta filosofía y teología no nace de reflexión del pensamiento y el
conocimiento que es una característica de la vieja teología europea sino de
aspectos sencillos y populares, la Teología y Filosofía Popular en la que son
rico los pueblos latinoamericanos más si consideramos la inculturación del
Evangelio, la religiosidad popular: la Teología Evangélica, de hecho esa renovación
de la Iglesia iniciada en el Concilio Vaticano II donde se emprende una Nueva Evangelización
nos invita a esa fidelidad evangélica y
no a la creación de una filosofía y teología como expresión pura del
pensamiento del hombre que termina por ser muerte y frialdad, por ello esa
Primavera Teológica es en su el florecimiento y fructificación evangélica, el cultivo del
pan y el vino, la mesa eucarística, esta es una cuestión central, piedra
fundamental para la edificación filosófica y teológica con el Papa Francisco,
la Primavera o florecillas de San Francisco de Asís.
La Primavera es llevar entonces esa renovación
del corazón y alma del hombre, el esplendor de la vida ante una cultura de la
violencia y de la muerte.
Esa mesa eucarística es entonces un encuentro
cara a cara del hombre, no un encuentro ilusorio de Facebook, el fruto se ha
transformado en palabra, es decir el alimento es Palabra, pan del que vive el
hombre, comunicación, toca entonces en esta nueva misión evangelizadora
comunicar, dar la Buena Nueva, la Buena
Noticia, son entonces los nuevos evangelizadores expertos comunicadores que iluminan
la era digital y efectivamente a aquellos que primero se evangelizan es a los cientos
de miles de matemáticos, lógicos, lingüistas, interpretadores, descifradores,
decodificadores, Etc. de la National Security Agency (NSA) donde están los servidores
centrales y a donde llega toda información y comunicación del mundo , se
analiza interpreta y se le da un cuidadoso seguimiento cuando sea del interés para el Estado , los grandes laboratorios experimentales
donde se ensayan y experimentan los planes y objetivos a corto, mediano y largo
plazo de la era digital y donde se definen grandes rasgos de las nuevas
sociedades, tales cuestiones son fundamentales, prioritarias y estratégicas
para la Iglesia y precisamente la filosofía de la Información y Comunicación
son uno de los ejes centrales, toca entonces a los fieles laicos conforme a su vocación
y misión en el ordenamientos de la realidades temporales ordenar la era digital
a partir de esos ordenadores y procesadores por lo tanto es necesario que esa
lógica y matemática se simplifique a esa
tarea evangelizadora, a esa comunión y participación en el encuentro
eucarístico.
Hemos de tener muy en claro que la
efectividad o fructificación de esa comunicación o nueva evangelización no
dependen de la era digital, pues el cristianismo no esa sujeto o dependiente a
esos instrumentos, la fructificación depende en su unión a la Vid, a la fuente
de la Vida, pues ciertamente el cristianismo que se ha extendido por todo el
mundo, pueblos y culturas no se debe a las computadoras u ordenadores, se
clarifica entonces la relación entre el fiel cristiano y los poderes del mundo,
los imperios como fue el caso del imperio romano que busca el exterminio de los
mismos, así, ante los nuevos imperios nuestra vida no puede depender jamás de
relaciones digitales o virtuales que en último caso estarían determinados por
la NSA, por tal razón poco o nada nos ha de preocupara que en Facebook no tenga
“me gusta”, porque bien sabemos ahora desde donde se tejen las “primaveras” en
las redes sociales que son experimentos y ensayos del nuevo orden mundial y
social determinados en los grandes laboratorios de la NSA, la nueva sociología
y psicología, la Iglesia no es una red social ni se rige por sus funciones
lógicas y matemáticas, es esa cuestión elemental de los teólogos latinoamericanos
con el Papa Francisco, en nuestro caso los monjes multicolores de Oblatos, las zonas barriales y populares,
las zonas pobres y marginadas de Guadalajara a donde llegó el Papa Juan Paulo
II en el Barrio de Santa Cecilia como menciona el Filósofo de Oblatos Antonio
Rojas. Esa Primavera de la Iglesia como la espera Leonardo Boff del Papa Francisco es ante todo
una renovación, retoño y verdor del
pensamiento y la teología, en nuestro caso la cultura e historia mexicana.
Esa teología Popular ha de romper con la viejo odre del modelo
teológico europeo, fría y racional, lo vemos entonces como el Invierno
Teológico Europeo mejor comprendida como oposición a la Primavera, a la vida,
encender ese fuego primaveral ante el cambio climático y el calentamiento
global, las Primaveras e Indignados ideologizados por los nuevos teóricos en
que la Iglesia tiene una gran compromiso y responsabilidad.
Ese comer y beber que luego se vuelve palabra cultivada y fructificada en
los monjes multicolores de Oblatos, es
decir el alimento del hombre de barro y el alimento del hombre celeste,
espiritual o cósmico en medio de la sociedad de consumo de las grandes ciudades
podemos sintetizarlo en la Coca Cola y las hamburguesas, el pan y el vino de la
sociedad de consumo, el mundo de los gordos y de la epidemia de diabetes que
azota el mundo, el símbolo de la sociedad de consumo la misma chispa de la vida
en el que los mexicanos somos los consumidores más grandes del universo de Coca
Cola, la cultura desechable de la industria alimentaria cuyas poderosas
empresas trasnacionales están en los
Estados Unidos, este colonialismo alimentario de la sociedad de consumo que han
hecho del mundo un dulce, de azúcar, el mundo feliz es una bebida y comida de
azúcar derivados en gran parte de la fructosa del maíz, la planta mexicana de
donde nace el hombre según el pensamiento maya.
El mundo dulce multicolor en la sociedad fría y muerta, esos anuncios comerciales
y modas que hacen las Primaveras, el paraíso artificial y plástico del hombre,
la felicidad en paquetes , botes y botellas desechables en el templo de la plaza comercial, los ídolos
y dioses de la sociedad de consumo. Este colonialismo industrial alimentario
naturalmente que ha invadido a México y ha modificado la cocina y los hábitos alimentarios.
La mujer ha sido liberada de la esclavitud
milenaria del calabozo oscuro de la cocina cuando el Señor en la Mesa Eucarística
como cordero Pascual da la auténtica liberación, el Cordero Pascual que libera
de la esclavitud de Egipto donde matan los hombres y dejan vivir a las mujeres,
solo Moisés que se escapa en un cesto realiza luego por el Señor prodigios admirables,
las plagas, los ejércitos del Señor que se vuelven contra el hombre, la
naturaleza, la Creación con sus admirables fuerzas terminará por volverse
contra el hombre.
Bien, una sencilla y una humilde mesa, como
instrumentos y herramientas para transformar la historia nos obligan a que esos
hábitos místicos y monasteriales nos permitan interpretar la sociedad de
consumo, denuncia y destrucción de sus ídolos y dioses, esa humilde mesa que es
imagen de la burla y desprecio de la Cruz, motor y eje de la historia del
hombre, entonces los instrumentos más humildes y sencillos son los que harán
los cambios trascendentales de la historia como resplandor de la Cruz, el
misticismo de los monjes mexicanos se verá en su actitud ante las hamburguesas
Mcdonald y la Coca Cola, por el gesto Eucarístico pues resulta que hemos visto
monjes franciscanos con largos hábitos bebiendo plácidamente Coca Cola, negra
la coca cola negro sus hábitos, una imagen contradictoria, entonces en nuestra
mesa nos hay embases de vidrio de coca cola sino bella y hermosa cerámica de
barro y vidrio del arte mexicana que se deleita en la cocina mexicana, la mesa
en donde termina los frutos multicolores de la Primavera mientras que en las
sociedades del primer mundo rodeadas por el invierno la comida enlatada con que
llenan sus refrigeradores, el refrigerador y el fuego, dos sociedades
distintas, el invierno y la primavera, el norte y el sur, los ricos y los
pobres, el primer mundo y el tercer mundo, la inversión de los criterios y
valores, con bellas obras de arte de Tonalá en humildes mesas mexicanas les decimos: ¡Salud!
Juan Ángel Peña Enríquez
sábado, 14 de marzo de 2015
353.- LAS PRIMAVERAS DEL MUNDO Y EL CAMBIO CLIMÁTICO
LA GLOBALIAZACIÓN ECOLÓGICAY LA FILOSOSOFÍA
ORGÁNICA MEXICANA
NUESTRA RESPONSABILIDAD PERSONAL ANTE EL CAMBIO
CLIMÁTICO
Los indignados del mundo que encienden el
fuego de las Primaveras de los mundos desarrollados cubiertos de nieve y frio.
Las ciudades al futuro en el caso de la
cultura mexicana nos hace proyectarnos a la arquitectura y geometría prehispánica, la pirámide como
principio constructor, tales pirámides eran observatorios astronómicos, el
trazo de las ciudades se edificaba conforme a la geometría y mecánica celeste,
a una atenta observación del acontecer celeste, la pirámide era una ascensión
del hombre y de su pensamiento, es solo sombra teológica de la transfiguración
del hombre.
En efecto, el Señor sube al Monte Tabor
donde se hace presente Moisés y Elías, la Ley y los Profetas, una nube luminosa
cubre el Monte, se hace presente el gran misterio de la Trinidad y el Señor
Transfigurado se vuelve luminosos, radiante, su rostro resplandeciente como
cuando Moisés en el Sinaí , uniéndose entonces lo terreno y lo celeste, en lo
alto del cerro el hombre terreno y el hombre celeste, la tierra y el cielo, ese
cielo y esa tierra del que el hombre se ha olvidado.
Esta transfiguración antropológica se refleja
también en el Hombre de Fuego como principio luminoso del Oriente de
Guadalajara y no podemos pasar por alto que el pintor del Barrio de San Juan de
Dios Dr. Atl era su vida pintar los volcanes de México,
porque el volcán recuerda el principio
del mundo, el fuego que da forma a los montes y valles, la proto creación, la
fascinación del mexicano por el fuego, por el Llano en Llamas de Juan Rulfo, el
arte de la palabra mexicana que ha florecido, la Primavera de la Literatura
Latinoamericana.
Emprendiendo esa ascensión teológica podemos
decir que el Monte Tabor es entonces desde nuestra oscuridad un volcán teológico
como lo ha expresado el arquitecto Gilberto Robles y su proyecto sobre las
Catedrales del Futuro, las nuevas catedrales de las nuevas ciudades, la
teología de las nuevas generaciones y sociedades, en ese fuego se recreará
nuevamente el Hombre, porque el fuego es destrucción y creación, pero también
condenación e infierno, la Cruz en el Monte Calvario es esa plenitud y perfección del Fuego, el Señor ha traído el Fuego al
mundo y desea que este arda, el leño verde que arde e ilumina tierra y cosmos,
la Luz del Mundo.
La Filosofía Mexicana, herencia y tesoro de nuestra cultura en el que la conquista es tan solo una etapa
transitoria de nuestro proceso histórico milenario es una pirámide en el que el
hombre ha de ascender de la tierra a lo celeste, de la filosofía a la teología
y son esos los cimientos de las ciudades y sociedades del futuro.
Observar el cosmos desde estas geometrías
geológicas y teológicas nos hacen ver el
tiempo y el orden, las estaciones, los signos de los tiempos, el verdor y el
frío, la primavera biológica o tiempo
biológico, el desarrollo de nuestra vida, la filosofía orgánica mexicana, viva,
alejada de la frialdad racional estructural de la vieja teología europea, las flores
marcan el tiempo de la primavera, la expresión, manifestación y epifanía de su
profunda indignación, esa nueva conciencia es una indignación ante el valor del
objeto industrial y comercial y el poco valor del propio hombre, es esto una
nueva era antropológica y toca a la Nueva Evangelización , al fuego nuevo encender
o quemar en el fuego ese hombre de barro.
Ante una sociedad envejecida, fría y muerta,
la frialdad de la estructura racional, el pragmatismo científico e industrial,
el conocimiento del laboratorio experimental del viejo mundo que tratan de
hacer de sus modelos de colores plásticos las “primaveras comerciales” las
modas de la sociedad de consumo.
Dentro
de la Teoría de Grupos y redes Mexicana que ilumina planes y objetivos de la
era digital nos hacen comprender también
la construcción de un atorre o pirámide: la Torre de Babel, la confusión de las
lenguas, la Ciencia y de la Comunicación, el florecimiento de la palabra en Latinoamérica,
es decir la siembra y cultivo de las Nuevas Primaveras a partir de una Nueva
Evangelización en que se siembra la Palabra, esa Palabra que ha creado y
recreado todas las cosas, la palabra como principio creador, esa palabra que se
siembra en terrenos distintos como se explica en la Parábola del Sembrador, entonces
en el Tabor se da esa orden de “escuchar, oír en un mundo de ruido, ordenar y valorar
en un hombre ahogado en la sociedad de consumo.
Este modelo base geométrico arquitectónico es
una Piedra, esa piedra que desecharon los arquitectos sobre las que se han de
edificar las ciudades no en un rompimiento con el entorno natural o cósmico
sino como una proyección del mismo, más concretamente:
En Guadalajara, los Tapatíos han destruido
pirámides y plataformas prehispánicas de Tonalá y han edificado gigantescas
pirámides y plataformas de basura, los cementerios se entrelazan, los
cementerios prehispánicos y los cementerios de la sociedad de consumo , el
tiempo es un nudo gordiano que une el
pasado y el futuro, se han destruido los ídolos y dioses prehispánicos y se han
moldeado como el Diosero de Francisco
Rojas González nuevos ídolos y dioses
conforme a nuestros caprichos que dan rienda suelta a sus deseos y placeres, si
la industria y la tecnología han roto sus lazos con lo natural y biológico, entonces, da principio en ello el desorden y la muerte, el caos urbano, el tráfico
infernal de sus automóviles, el fuego y humo de sus motores, el hombre sigue
idolatrando el poder del fuego , la explosión de sus motores que acelera
ciudades e historia, la vida del hombre se a sujetado a los ritmos y velocidad
de las máquinas, hay muchos ecologistas que dicen luchar por la causa y todos
ellos terminando sus discursos y conferencias se alejan en ruidosos autos, tan
parecida su hipocresía como la curia romana que dice según ellos practicar el
voto de pobreza y habitan en palacios.
El universo, el cosmos como motor y mecánica
celeste ha dejado de tener importancia ahora ante la fuerza y ritmo del motor
que aceleran las ciudades para llevarlos hacia “el progreso y la modernidad”, a
los profundos abismos.
Bien, ante la Primavera Teológica o Nueva
Evangelización se han de denunciar y destruir esos ídolos de la sociedad de consumo,
del éxito comercial e industrial de la Torre de Babel de la era digital.
La Primavera Antropológica Mexicana ha de ver
la renovación de la vieja cultura mexicana, si en el Tabor el Señor se vuelve
luminoso y sus vestiduras se vuelven
sorprendentemente blancas, el invierno del hombre, es decir, su vejez, se
cubren su pelo y su barba de color blanco, hay en él una transformación y una
transfiguración que no anuncia un invierno existencial sino el florecimiento y
madurez filosófica y teológica, primero, que conozca y valore la cultura
mexicana y sea capaz de orientarlas e
impulsarlas hacia los nuevos tiempos y eras, hacia los retos y desafíos del futuro , no es entonces nuestra historia
o el Evangelio un agradable museo, un tour al pasado sino los constructores de la vanguardia del
futuro.
Entonces el tercer mundo, el asalariado, el
proletario, asciende en esa geometría geológica y arquitectónica a los niveles
y el trabajo filosófico y de ahí hacia la plataforma y cúspide teológica y es
necesario crear esos instrumentos y herramientas que transforman las culturas y
cambian la historia, las Primaveras del Mundo, tomamos distancia de una visión
artesanal y folklórica de la que están acostumbrados a vernos y pasamos a un horizonte luminoso del nuevo
milenio y siglo, la luz de la Fe del Papa Francisco y la preparación de su
encíclica sobre las cuestiones ambientales y ecológicas.
Juan Ángel Peña Enríquez
domingo, 8 de marzo de 2015
352.-COMALA Y DETROIT MICHIGAN
COMALA Y DETROIT MICHIGAN
Comala en Pedro Páramo es un pueblo
abandonado, fantasma, ilustra con colores negros y sombras la emigración del
campo a la ciudad, Detroit en Michigan al igual que Comala es una ciudad fantasma, en decadencia y ruinas, cementerios
de fábricas, quizá sea la primera ciudad industrial abandonada, en ella solo se
escuchan murmullos, quejidos, susurros, lamentos, en la Ciudad del Motor solo se
escucha el viento y las nubes de polvo que cruzan los grandes ventanales
rotos de la fábricas Ford, Chrysler, General Motors y miles de fábricas que
hicieron posible la era del automóvil, el imperio y la dictadura que se ha
apropiado de la ciudad y de las calles y que marca los ritmos de la economía
mundial, los precios del petróleo, la contaminación, el ruido y el cambio climático,
el llamado calentamiento global.
Los sueños de la revolución industrial que acelera y destruye ciudades y hombres, es
esta la novela de muerte industrial, huesarios
y cementerios de autos, los muertos que entierran a sus muertos.
México tiene una atención especial para la
muerte desde los tiempos prehispánicos, el Mictlán, el mexicano se ríe de la
muerte, los vemos en Posadas, en las catrinas, luego más perfeccionado en la
novela de Pedro Páramo, esa herencia nos permite interpretar la cultura de la
muerte de nuestra sociedad de consumo instantánea y desechable.
Hemos de ver en lo anterior que la riqueza de
la literatura Latinoamericana no se ha de quedar encerrada en aspectos
novelescos sino que ha de dar el paso
hacia la profundidad filosófica y teológica, entendiendo eso de profundidad
como una responsabilidad ha de interpretar
y dar respuesta a las angustias y problemas del hombre de nuestro tiempo, por
ello la literatura latinoamericana ha de ayudar a interpretar la cultura del
mundo y su realidad y no sea entonces esa literatura algo mágico e ilusorio,
demos esos pasos iniciales.
A inicios de la revolución industrial se
prometían grandes y fantásticas ciudades, las grandes industrias ofrecían la
felicidad, el paraíso de las grandes ciudades y Detroit es el ejemplo.
Ahí se establecieron las más grandes empresas
automotrices, la ciudad experimenta un gran desarrollo, progreso y modernidad,
a mediados del siglo pasado tenía dos millones de habitantes y ahora tiene 750
mil, miles de industrias, edificios, casas, etc. lucen completamente
abandonadas, Detroit es una ciudad en decadencia y ruinas, la Ciudad del Moto
es chatarra, escombros y cementerios habitados por fantasmas que salen de los ataúdes
de los autos.
Esto lo podemos tomar como signo de los
tiempos, el automóvil es la vida de las grandes ciudades, el petróleo y los
plásticos, la poderosa economía de la que pende nuestro mundo y el modelo de sociedad, no hay ética
industrial, a las grandes empresas del automóvil poco les importa el futuro de
una ciudad que los vio nacer y fue su cuna, para ellos solo importa el interés del
mercado, las ganancias y la utilidad mercantil y todos aquellos principios
como: pragmatismo, funcionalidad, optimización, competitividad, esto que hace a
la industria salvaje y brutal que mata y
destruye y Detroit esa viva imagen, la lucha del mercado sin que importe el hombre y la ciudad, sus
colonias y comunidades, y esa será ciertamente la suerte y el futuro de muchas
de las grandes ciudades al derrumbarse la era del automóvil como lo fue ciertamente
Detroit entre ellas Guadalajara.
A México llega todo el desecho de los Estados
Unidos, lo que ha pasado de moda, lo defectuoso, la chatarra, lo que ya no
sirve y es útil, una economía de muerte que despedaza la industria y el
comercio, es entonces un cementerio de la sociedad de consumo norteamericana,
tal desecho o basura industrial configuran una sociedad envejecida, decadente,
, patética al igual que Detroit Capital del Motor que mueve al mundo y toda su
maquinaria y engranaje, en esta sociedad envejecida es difícil hablara de renovación,
de Primavera y florecimiento, porque es ante todo una sociedad muerte,
expliquemos más concreta y claramente lo anterior:
Guadalajara al igual que Detroit presenta una composición urbana que marca sus
diferencias, entre blancos y negros, entre ricos y pobres, la Guadalajara Oriente y la
Guadalajara Poniente está última de la riqueza y la opulencia donde están las
modas y los autos del año y en cambio al cruzar el muro o frontera de la
Calzada Independencia empieza por el lado de la vieja central camionera los
cementerios y hueseríos de automóviles, los talleres mecánicos, lamineros, etc. que reparan las
carcachas, el Oriente es un cementerio de autos, la muerte industrial, ruinas y
decadencia de las ciudades.
La Primavera Filosófica y Teológica ha de
llevar a estas sociedades en decadencia y ruinas, envejecidas, una esperanza de
vida.
¿Ha envejecido y agotado el pensamiento científico
industrial?, la industria y la tecnología no pueden construir por sí mismas el
futuro de las ciudades, los motores del petróleo y eléctricos como fuerzas que
mueven y dan “vida” a las grandes ciudades presentan signos claros de
agotamiento y muerte, tales motores, fuerzas
y energías de la que el hombre y su economía dependen han fatigado al
hombre, el objeto industrial por encima del propio valor del hombre, la
mecanización y automatización industrial
del hombre, las cadenas productivas que han atado al hombre a nuevas
esclavitudes, el hombre es solo una fría y eficiente pieza del engranaje
industrial y tecnológico.
El automóvil es la causa principal del ruido
y la contaminación de las grandes ciudades, del calentamiento global, del cambio
climático , el cambio climático que hace perder y alterar el orden de las
Primaveras, de las estaciones históricas
o generaciones del hombre que deberían dar sentido pleno a su
existencia, en nuestro caso la generación industrial y tecnológica de la que el hombre se siente orgulloso
y hace de ilusión de vida tener tan solo un auto del año, pasear a gran velocidad y descansar en las plazas
comerciales comiendo hamburguesas con coca cola.
La llegada de los desechos y chatarra de
Estados Unidos a México no significa el desarrollo de la ciudad sino su lenta
destrucción desolación como lo vemos ilustrado patéticamente en Detroit, si
ellos no tuvieron consideración por sus propios hermanos y ciudades natales ,
mucho menos lo harán por los extraños.
El poder industrial está en que la maquina,
ese objeto industrial se vuelve una arma, la industria o instrumentos de la guerra que hacen la
destrucción y desolación de las ciudades, de la muerte, aviones, tanques y
barcos para la guerra, es ahí donde están las grandes ganancias de la
industria, de motores y máquinas, las distintas formas de muerte. Si Detroit
muestra una desolación y destrucción semejante a los efectos de una guerra,
hemos de preguntarnos ¿Hay entonces en la planta industrial violencia y muerte? Es este un tema de la
Filosofía Mexicana Postmoderna, es decir la filosofía de la industria y la
tecnología y la forma en que impactan e impactarán al hombre, a la cultura
mexicana, las fuerzas y leyes del mercado que generan violencia y muerte en sus
propias fuentes.
De cualquier manera la Filosofía y Teología
Latinoamericana con el Papa Francisco ha
de interpretar a profundidad orígenes y tendencias de la cultura
norteamericana, los mitos y falacias del sueño americano, un análisis crítico y profundo de un sistema de vida
pragmático, no analítico y reflexivo.
Se ha de cuidar con especial detalle la
economía del automóvil, el petróleo y la sociedad del plástico, el petróleo y
los conflictos con los árabes que marcan
ciertas líneas o tendencias hacia el futuro de la política de los Estados Unidos, el petróleo, la matemática
económica que en formulas, operaciones y ecuaciones trazan las líneas económicas
y del mercado, las gráficas de Wall Street. El petróleo como recuso natural que
mueve a millones y millones de automóviles y que ante su agotamiento ira marcando las eras, las crisis y los comportamientos, es esa una línea fundamental
y estratégica, esa está ligada a su vez con la contaminación y el calentamiento
global, con el cambio climático sentido principalmente en la parte norte con
los intensos fríos, los estragos en sus campos agrícolas, hemos de ver por
ejemplo que las grandes civilizaciones prehispánicas no se establecieron al
norte como los Aztecas sino cercas de los trópicos, por ello México tiene abundancia
de frutos en costas y valles teniendo
climas más estables contario a los Estados Unidos más cercano al polo, esta
geografía económica es determinante, México comparado con los Estados Unidos es
un Paraíso aún en la pobreza que estamos, por ello planteamos las Primaveras,
es decir la Primavera Filosófica y Teológica que de verdor y color a las
Primaveras del Mundo , a los Indignados que ven la falta de libertad, derechos y
dignidad del hombre, más ahora teniendo una Papa de América que debe
fundamentar esa renovación teológica., en esto vemos la composición entre la
planta natural y biológica, es decir el cosmos y el universo y la planta industrial de
muerte, dos tiempos y dos desarrollos que se han roto.
Las crisis y las guerras derivadas de la
relación entre automóvil y petróleo , el fin del mundo feliz y el despertar del sueño americano, una
sociedad salvaje y brutal , ante el nuevo milenio y siglo es preciso sembrar
esas nuevas Primaveras que renueven corazones y ciudades, la humanización y
socialización de la industria y la tecnología, nuevas escuelas de valores que
desechen los valores y escalas mercantiles y utilitarias , la construcción de
nuevas ciudades al futuro como es el caso de la Nueva Guadalajara en su dimensión objetiva como gracia y regalo
de Dios para nuestra pobre vida.
En esto, al dar fin a la teología y filosofía
de Europa, nos hemos de preguntar si la Unión Europea es una nueva primavera
para Europa, una nueva era de la vieja europea, del viejo mundo, la destrucción
del nacionalismo comparada con la Unión Latinoamérica y Americana. , son estas
cuestiones tareas prioritarias de la construcción
de la Filosofía y Teología latinoamericana, la filosofía del nuevo milenio y
siglo, de las nuevas culturas y
sociedades globalizadas, aspecto universal de la misión evangelizadora, con
ello hemos de dar final colonialismo ideológico europeo y cuestionar el
pragmatismo utilitario y comercial norteamericano, , con eso damos paso a la
madures del pensamiento Latinoamericano, es eso una responsabilidad teológica
conforme a la Providencia de Dios de dar a América un Papa que se vuelve una
Luz, la Luz de la Fe como principios reflexivos teológicos.
La visión, la luz cristiana, no es una visión
local y temporal sino cósmica y universal, no ligada a un tiempo sino al
principio y fin de las cosas, del mundo, la eternidad, es esa la dimensión o
plano sobre el que se desenvuelve nuestra vida, la comprensión solución de
nuestra vida, es decir su plenitud y perfección en la imagen del hombre
perfecto: Cristo Jesús, la fructificación de nuestras vidas, el Paraíso o Edén
o la búsqueda y llegad a la Tierra Prometida cruzando el desierto colmado de tentaciones , la Primavera
Teológica Americana con el Papa Francisco que ha encendido la luz de la fe.
Ciertamente que la cultura mexicana es un paraíso
colorido, vivo, colmado de fuerza, pero esta riqueza se queda encerrado en una
expresión artesanal y folklórica, le falta esa profundidad filosófica y
teológica como lo hemos dicho de su florecimiento literario.
Del mismo los movimientos sociales en el
mundo, en el nuevo milenio y siglo están desprovistos de estos ideólogos que
orienten sus aspiraciones, nos referimos a las primaveras, los Indignados como
ya hemos dicho, que ven por la situación de la vida, no solo la del hombre sino
de todo ser viviente de la tierra.
Hablar de creación y naturaleza en el
pensamiento de la ciencia y los científicos es, según ellos, hablar de
primitivismo, del pasado anticuado, de ignorancia, el futurismo tecnológico se
plantea no como integración al propio orden universal o cósmico sino a experimentos
de laboratorio y su utilidad industrial,
es este el principio elemental de la humanización del pensamiento científico,
la justa dimensión entre el hombre y el universo.
Pues bien, tales Primaveras del mundo
necesitan tener las bases teológicas , temas que ya hemos tratado y que ahora
intentaremos sintetizar para determinar nuevos rumbos y estaciones de la
Filosofía Mexicana Vanguardista, es decir de los nuevos tiempos que no es ningún
privilegio sino gravísima responsabilidad ante los problemas que nos aquejan,
el pensamiento es entonces un servicio al hombre explotado y que sufre, verlo
de otro modo es una ociosidad y complicidad con los poderes del mundo que
hacen, promueven y provocan la cultura de la violencia y de la muerte, aquellos
que no están a favor de la vida sino de la muerte, que atentan, desprecian y
explotan al hombre, a los más débiles y desprotegidos justificados en una
superioridad del “conocimiento científico”, del desarrollo industrial y
tecnológico.
El hombre fue creado en medio de una
Primavera, un Edén fantástico en que por desobediencia del hombre toda la
creación se vuelve caos y muerte, en el Arca de Noé, el hombre, el
cristiano, ha de ser los más grandes
ecologistas de la tierra que cuiden y denuncien la desaparición y amenaza de miles
de especies por un desarrollo científico e industrial brutal e irracional, es esto una nueva
oscuridad de los tiempos, necesitamos la
luz, la luz de Aquel que es la verdadera Luz del Mundo como inicia su encíclica el Papa
Francisco pues no basta la luz del sol para dar sentido a la vida
del hombre.
Cristo Jesús como Nueva Creación y Nuevo Adán, la imagen del hombre perfecto
desnudo en la Cruz de cuyo costado
herido por la lanza forma la mujer o
Iglesia, el retorno al paraíso, es decir, la muerte en la Cruz, árbol misterioso
del que el hombre come y tiene vida, reflejo perfecto de aquel árbol del que si
el hombre comía encontraba la muerte, se abren sus ojos y se da cuenta de su
propia desnudez, entonces cualquier primavera del mundo tiene en lo anterior su
pleno fundamento, su origen y fuente inagotable de vida, se parte del admirable
árbol de la Cruz del Señor de donde se deriva la plenitud de la vida y se vence
el mal y la muerte, la oscuridad y la descomposición para dar paso al orden, a
la renovación de lo viejo, de esto se deriva como repetimos la vida y la vida
en abundancia, la sed del hombre en medio de la sociedad de consumo ha sido
saciada.
El árbol da vida verdadera, que transforma el
agua en vino y luego el vino en Cuerpo Eucarístico, la vida o muerte de nuestra
sociedad, en esta escala de valores teológicos hemos de ver la fructificación
de nuestra propia vida y generación como lo expresaba el filósofo de Oblatos
Antonio Rojas, la madurez existencial de nuestras vidas y de nuestro pensamiento, la madurez del
pensamiento y cultura mexicana, nuestra respuesta y actitud ante la vida, bajo
estos principios hemos de ver si la era industrial y tecnológica ha dado frutos
de vida o muerte, si nuestra sociedad de las grandes ciudades tiene la madurez,
entendemos por madurez nuestra responsabilidad ante nuestras necesidades y problemas
y la forma en que hemos servido a ellos para resolverlos o hacerlos más grandes
y complejos.
De ese árbol o Vid Verdadera se deriva toda
forma de vida, su perfección y plenitud, es esa la fuente o razón de las
auténticas Primaveras al inicio de este nuevo milenio y siglo y que han caracterizado
a los movimientos sociales , tales primavera so retoños si no están unidos a esa
vid no puede dar fruto y nada pueden hacer porque el poder de la muerte ahogará
todo intento de vida, es decir estamos ante la cultura de la violencia y de la
muerte, ese ordenamiento y fructificación en las grandes ciudades es una vocación
y misión propia del laico en el
ordenamiento de las realidades temporales o del siglo, del nuevo milenio y
siglo, según las directrices del Concilio Vaticano al emprender una Nueva
Evangelización según las luces de la Doctrina Social de la Iglesia, esta
Iglesia Conciliar pone especial énfasis en la tarea evangelizadora de los laicos
vista la gran complejidad de las grandes
ciudades.
Toca entonces en este nuevo mundo y nuevos
tiempos sembrar esas nuevas Primaveras Filosóficas y teológicas unidas a esa
Vid del que se deriva toda renovación y retoño primaveral, florecimiento y
fructificación, aquí en estas primaveras vemos el principio mismo de la vida,
la industria y la generación de vida o muerte, porque en efecto la industria busca
una artificialidad o rompimiento con lo natural
y termina siendo una fuente de muerte, desolación y destrucción como lo
vemos en la Ciudad del Motor o Detroit que se igualaba con París y es ahora
ruinas y decadencia.
Esas Primaveras teológicas que hunden sus
profundas raíces en esa Vid eterna que renueva y recrea desde la debilidad y
burla de la Cruz que es la manifestación del poder, bondad y sabiduría de Dios,
ese Dios desconocido expulsado de las grandes ciudades y que hoy vemos su
destrucción y muerte, el hombre sin Dios no puede tener trascendencia, ni
siquiera alcanzara su plenitud y perfección, su madurez, la comprensión total
de su vida, en esta madurez del pensamiento mexicano dejamos de ser tutelado y
una colonia de las ideologías europeas.
Si tal era científica y tecnológica no están
unidas, injertadas a esta Nueva Alianza, es decir, a esa transformación
vital no puede dar futo sino que se secará,
será cortada arderá en el fuego, el infierno de nuestra sociedad, el infierno
de las grandes ciudades en el que se ve amenazada la propia vida del hombre a
pesar de sus adelantos industriales y tecnológicos, la industria, la ciudad no
ha traído la felicidad prometida al hombre, ese vació y soledad del hombre ha
sido llenado con el imperio del
narcotráfico, el automóvil no lo ha llevado a una tierra encantada sino a un
profundo abismo, esas carreteras y
puentes de autos no le han llevado a
tener y poseer la verdadera libertad.
Las grandes ciudades como eras o cultivos han
de dar sus frutos, en este espacio y estructura urbana se define la Teoría de
Grupos y Redes Mexicana que es un modelo interpretativo particular de la era
digital, es decir: comunión, relación y comunicación plena del hombre pues toda
relación virtual o digital no puede estar por encima jamás sobre una comunión
eucarística, la Vid es un grupo o conjunto donde la comunión y participación es
real, plena y perfecta, este es el reto de la teología del Nuevo Mundo,
renovada por Aquel que es el Camino, la Verdad y la Vida, que puede dar vida a
los muertos y que con su sangre destruye el mal y la muerte, la era digital
formar esos grupos y redes en el que el hombre supuestamente se encuentra y
relaciona y ciertamente encontrará muchos engaños y frustraciones, no son las
redes de los pescadores de hombres, no
está edificado y estructurado sobre la Roca firme, toca entonces a la
Iglesia Piedra o Pedro o Papa Francisco la construcción o renovación de la Iglesia que
pueda emprender es nueva misión fantástica de la Nueva Evangelización ante la luz del nuevo milenio y siglo que se vuelve luz Eucarística como los
caminantes de Emaús .
La Teología y Filosofía enfrentando y
cuestionando el pensamiento científico e industrial, la filosofía de la ciencia,
la relación entre la fe y la razón, los fieles cristianos en el ordenamiento y
proyección de las ciudades del futuro no
propuesto como una ilusión como Detroit que lentamente se va desquebrajando
como Pedro Paramo, la casa o ciudad se ha edificado sobre la arena y los
arquitectos han desechado la Piedra que es ahora Piedra angular, es esto una
maravilla de Dios.
Juan Ángel Peña
Enríquez
domingo, 1 de marzo de 2015
351.-LA FILOSOFÍA Y TEOLOGÍA POPULAR MEXICANA
LA FILOSOFÍA Y TEOLOGÍA POPULAR MEXICANA
La Filosofía Popular Mexicana ha de partir
de la propia cultura mexicana, sus valores son sus cimientos para construir en
estos nuevos tiempos y espacio, dentro de ese espacio hemos de ver el espacio
real y el espacio virtual y sus respectivas realidades, la comprensión de lo
anterior necesita una Escuela, la Escuela Mexicana que tiene en claro el
proyecto de nación al igual que la Nueva Evangelización, Iglesia y Escuela como
formadores de valores para el desarrollo.
Esta Nueva Escuela Mexicana es una síntesis vital
de todo el proceso histórico milenario, la Escuela, los niños es la ralidad de las
sociedades del futuro., lo que se les enseñe o inculque a nuestros niños se verá reflejada en esas nuevas generaciones,
la cuestión es que ante la era digital la tarea educativa se ve rebasada y
transformada, esa información y conocimiento virtual no llega en su proceso real,
por tal razón la Filosofía Mexicana, el conocimiento se determina en el modelo
educativo, en nuestra insistencia por la Refundación Ideológica y Doctrinaria
de las Universidades, de las universidades latinoamericanas que expliquen las razones
y resuelvan las cuestiones por las que somos de terceros y otros mundos o sub
mundos ante la soberbia de los llamados del primer mundo.
Si la iglesia y la Educación no infunden
valores en los niños y en los jóvenes, no esperemos jamás una nueva sociedad, la
gran ciudad será cada vez más una amenaza y peligro para el propio hombre, una
sociedad altamente urbanizada e industrializada sin Dios que tarde o temprano
se derrumbará, vemos aquí la Escuela Filosófica y Teológica Mexicana que
mediante la educación y la práctica de sus valores transforman al hombre,
gestan esa antropología.
La Escuela Filosófica Mexicana es ante todo
una filosofía del lenguaje, es decir de la información y la comunicación para
entender la era digital, por tal razón esa filosofía es un diálogo, un encuentro,
el sentarse y saber escucha, tenemos entonces en este filosofía popular una
sencilla silla mexicana muy colorida , sentarse a platicar, ese encuentro
respetuosos del hombre que es una reconciliación que en la mesa Eucarística
encontrará su perfección y plenitud, la reconciliación en una sociedad
competitiva, de la cultura de la violencia y de la muerte.
Esta imagen de la silla mexicana, de sentarse
y escucha y de ser capaz de dialogar y
comunicarse cara a cara la vemos también en la estructura urbana en plazas y parques que son los espacios donde el hombre de las grandes
ciudades deberían descansar, encontrarse y dialogar sin prisa, el valor de la
amistad, de platicar, curiosamente un valor perdido en la era de la información
y comunicación, la esplendorosa era digital
instantánea y desechable.
La educación es entonces para el desarrollo
del niño, de que sea capaz de integrase a su sociedad y ciudad donde se sienta
libre y seguro, la escuela se proyecta sobre la ciudad, la teoría de las
grandes ciudades es un modelo educativo, es ahí donde se construyen las
ciudades al futuro, los niños son el
futuro real no los objetos e instrumentos tecnológicos, por eso para el
proyecto de la Nueva Guadalajara hemos insistido ante todo en esa refundación
ideológica y doctrinaria de la Universidad de Guadalajara, en una nueva escuela
de arquitectura y urbanismo.
Entonces ese encuentro ordinario y sencillo
poco tiene que ver con los encuentros fugaces y superficiales de la era digital, somos entonces promotores
de esos encuentros reales del Arte Preciosa del Diálogo y la Comunicación,
espacios de paz y entendimiento, de unidad y solidaridad, el principio de la
solución de nuestros pocos conflictos, diferencias y problemas y el descubrimiento
asombroso de los grandes tesoros de nuestras coincidencias como mexicanos, la
escuela mexicana es entonces un espacio de encuentro , diálogo y reconciliación
de la familia mexicana, ese es el principio rector de la filosofía de la
educación y de sus honorables valores capaces de renovar a una sociedad
decadente y envejecida, relegada, menospreciada y destruida, el hombre mexicano,
la antropología mexicana , la visión de un hombre que responda plenamente a
esos tesoros de su historia milenaria y a los retos y desafíos del nuevo milenio y siglo.
Apliquemos lo anterior más concretamente en
Guadalajara, la Antropología Tapatía proyectada desde el Oriente, desde los
sectores marginados y olvidado, el Hombre de Fuego en el Hospicio Cabañas que es Patrimonio Cultural de la Humanidad,
tiene entonces un valor universal no local, pues bien, abajo del Hombre
de Fuego está la Sala de los Magos del
escultor tapatío Alejandro Colunga, una visión antropológica del Tapatío,
algunos aspectos sobre esto ya lo hemos tratado de modo que no es necesario
repetirlo .
Ahí vemos en forma de arte la silla al que
nos hemos referido al principio de esta
sencilla reflexión, los magos toman rasgos místicos, las sillas extraños y fascinantes
zapatos, el arte es un descanso, un encuentro y sobre todo un lenguaje, una
profunda conversación , Oblatos, el sector de los pobres tiene nombre de monje
, conjugando todo ello tenemos los misticismos tapatíos del nuevo milenio y siglo, los misticismo de
las grandes ciudades, la transformación de los espacios urbanos, la nuevas plazas mexicanas que se sintetiza en asombrosas y
fantásticas sillas, sofá, bancos y equipales donde el hombre se encuentra y
dialoga en profunda quietud y al mismo tiempo dando los pasos a una escultura dinámica donde con zapatos
admirables, es decir el hombre no se petrifica y envejece al quedarse quieto en
una silla, indiferente al mundo sino todo lo contrario , el arte es una dinámica
transformadora representada en esos zapatos de las sillas, la dinámica
escultórica, con ello se recorren los caminos y horizontes brillantes del arte, el arte mexicano
colorido, entender plenamente lo anterior es el objetivo de la Antropología
Estética Mexicana, es decir que la filosofía mexicana no pierda su colorido y
valores históricos milenarios y tome la frialdad racional de la filosofía
europea que ha gestado a su vez a los “Príncipes de la Curia Romana”, la
filosofía y teología popular latinoamericana, la Iglesia de los Pobres del Papa
Francisco, no de elites racionales que terminan siendo poderes dominantes,
hemos de cuidar en extremo que tal principio popular no se vea influenciado y
adulterado por el marxismo, por esto la filosofía de la historia milenaria
mexicana ha de concluir su propio estructura y metodología interpretativa,
tales principios no encerrados en el pasado sino en la respuesta a los nuevos
tiempos, problemas, retos, necesidades y esperanzas de las grandes y nuevas
ciudades.
Las sillas artísticas mexicanas en las que se
distingue Guadalajara con Colunga están o deben estar hechas de fierro , de la
chatarra de millones de carro, el imperio o dictadura terrible del automóvil que
se ha apropiado de calles y del tiempo,
de la prisa, ruido y violencia que caracteriza el modelo absurdo y brutal de
nuestra sociedad.
El tiempo no es astronómico sino comercial, el modelo de año de los
carros que según ellos les da prestigio
y poder y diferencia de una clase sobre otra conforme al modelo de carro que
marcan los ritmos y estaciones industriales y comercial, esto se toma como
referente para sustentar y alimentar la
sociedad de consumo instantánea y desechable, la estética industrial
desechable, el modelo anterior es ridículo y pobre , entonces esa silla de la filosofía y
antropología mexicana ha de ayudar al hombre a sentarse, para poder reflexionar
y meditar, la quietud y silencio en las grandes
ciudades para ordenar la vida del hombre, pero el hombre de las grandes
ciudades acostumbradas a la prisa y el ruido infernal le tiene miedo al
silencio y la quietud .
La prisa de nuestro mundo marcado por el ritmo de motores y máquinas
que trabajan día y noche sin descanso para sostener la sobre productividad de
una sociedad desechable, por eso el hombre de ahora muestra cansancio y fatiga,
hartazgo, la silla mexicana es una invitación al descanso, imagen de ese descanso
de Dios después del trabajo maravilloso de la Creación , el arte se ha
transformado en una silla de descanso, el conocimiento es un descanso no una
fatiga como hace la invitación el Señor para dar descanso a la vida del hombre,
la mansedumbre y humildad de su corazón, entonces el hombre ex pimentará el
señorío en sí mismo, pues en efecto, la silla se transforma en trono, hemos de ver por ejemplo que los reyes y gobernantes se representan en el
símbolo de una silla o trono, el que
gobierna está sentado, entonces el mexicano tendrá ese señorío y dominio de sí
y de su vida, de su sociedad y cultura, de otro modo será siempre un esclavo y
una colonia, estamos fundamentando su liberación ideológica, la madurez de su
pensamiento sin que sea colonizado, interpretado y tutelado por los imperios del primer mundo,
la Nueva Evangelización con el Papa Francisco es esa auténtica fiel y verdadera
Liberación.
Juan Ángel Peña Enríquez
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
.jpg)









